Iniciativa de Indap, Techolab y Asech:

Start-Up Rural llevará la innovación a regiones

04/07/2012 / Autor: Sebastián Andrade

Maximiliano Pellegrini: "Queremos llevar a los emprendedores sociales de Chile y otros países para que en trabajen, codo a codo, con las personas que viven en las zonas rurales".

Tras coincidir en el duro, pero esperable diagnóstico que la población rural envejece a tasas aceleradas y que su gente más joven, casi irremediablemente, ve como única opción buscar mejores oportunidades en las grandes ciudades, parte de la solución viene de la mano de la innovación y el emprendimiento, entendidas como herramientas capaces de proveer nuevas opciones a este segmento de la población, largamente postergado.

Para hacer frente a esta negativa situación, desde el Instituto de Desarrollo Agropecuario, Indap, se desarrolla esta iniciativa que busca la importación de talentos nacionales y extranjeros, que se instalen en determinadas zonas rurales y desarrollen sus proyectos, con el objetivo de crear nuevos puestos de trabajo, aumentar los niveles de productividad y darle un mayor valor agregado a esos lugares, en un trabajo mancomunado con la gente local. “Queremos llevar a los emprendedores sociales de Chile y otros países para que en trabajen, codo a codo, con las personas que viven en las zonas rurales”, explica a Innovacion.cl, María Emilia Undurraga, asesora de Indap y encargada de coordinar el programa, que será desarrollado, además de Indap, por Techolab (Techo para Chile) y la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), con la activa participación de sus respectivos directores, Julián Ugarte y Nicolás Shea. A la cabeza de la iniciativa estará el ex miembro del Programa Start-up Chile, Maximiliano Pellegrini.

María Emilia revela que parte importante de este desafío se sustenta en un importante cambio de paradigma que se refleja en dejar de ver al subsidio como única solución surgida de un modo centralista y que las respuestas a las necesidades productivas y de empleabilidad se generen desde las mismas localidades interesadas. “Tenemos un enfoque territorial para dar solución al problema del centralismo. Queremos que este desafío esté enmarcado dentro de un territorio específico, al que le queremos dar mayor valor para que la gente que vive en estos territorios permanezca, pero en mejores condiciones y no con un subsidio básico que no siempre permite escalar y generar nuevos ingresos. Y junto con ello, buscamos que los jóvenes quieran quedarse y no buscar mejores horizontes lejos de sus raíces”, revela la asesora, que es socióloga e ingeniera agrónoma.

A su vez, Maximiliano Pellegrini, que trae su vasta experiencia del programa Start-up Chile, cuenta que este proyecto se apalanca del programa de Corfo, que ha demostrado ser muy útil para atraer nuevos talentos, ahora con el objetivo de trasladar a los emprendedores a las zonas rurales. “Queremos detener la fuerte migración campo-ciudad de estas personas que tienen una identidad muy fuerte con el lugar de donde provienen, con la tierra, artesanía, etc. y vienen a las grandes ciudades a realizar labores que poco tienen que ver con su identidad. No tienen los incentivos para quedarse a vivir ahí, situación que queremos revertir” revela Pellegrini.

Etapa piloto
Antes de llevar a cabo esta idea, se está trabajando en preparar el piloto, que se va a desarrollar durante los próximos tres meses en distintas localidades de las regiones de Los Ríos, Los Lagos y La Araucanía. Pellegrini cuenta que el Start-Up Rural se encuentra en una etapa de levantamiento de información, en la que se trabaja en establecer los roles de las personas que van a llegar a la zona a aportar, con quiénes se va a trabajar, para en septiembre, analizar cuáles serán los canales de comunicación para atraer los talentos. La idea es tener en noviembre en terreno la primera generación de emprendedores. Para ello, tiene contempladas diversas visitas a las zonas escogidas, traer de vuelta la información recogida y analizar los pasos a seguir para darle forma al proyecto.

En esta misma línea, María Emilia expresa que los emprendedores que deseen participar del Start-Up Rural podrán postular al proyecto de distintas maneras. “No es que estemos buscando a alguien especialista en papas para que ayude en el cultivo de la papa. Lo que queremos es encontrar nuevos tipos de soluciones para sectores rurales. Por ejemplo, aprovechar a una persona que tenga contactos en un supermercado determinado que, a través de las papas que se cosechan, exista la posibilidad de comercializarlas o darle valor agregado. O con plantas medicinales que haya en alguna zona; unos las disecarán, otros las querrán exportar, etc. Hay toda una gama de posibilidades por hacer con las riquezas naturales en estas regiones que tienen infinitas posibilidades y proyecciones”, asegura. Asimismo, Pellegrini cuenta que se optó por salir del paradigma del subsidio porque este instrumento no siempre resulta para hacer prevalecer las mejoras que busca generar y que muchas veces lo que realmente necesita la gente es una persona o una red de contactos que tenga la capacidad de canalizar esfuerzos y motivaciones para sacar adelante un proyecto. “No sólo con dinero se puede ayudar a la gente. Existe un amplio abanico de soluciones innovadoras que pueden ser utilizadas.

María Emilia enfatiza que este proyecto está muy lejos de tener un rol de beneficencia. “No queremos voluntariado”, porque la idea es crear riquezas y nuevos recursos a las zonas escogidas, como una manera de mejorar la calidad de vida de las personas. “Buscamos generar un impacto que vaya más allá de lo económico, que sea transversal y multidisciplinario. Nuestra intención es que los proyectos que se ejecuten sean sustentables en el tiempo”, revela Undurraga. La asesora del Indap asegura que el trasfondo de Start-Up Rural se relaciona con romper con el centralismo, lograr un mayor equilibrio entre la ciudad y el campo y que la gente no se tenga que ir a la ciudad por obligación. “En el campo hay identidad y soberanía, que muchas veces no se considera a la hora de invertir en nuestro territorio. Gran parte de la identidad está en nuestros territorios”.

Abierto a todos
Aunque se prevé que la mayor parte de participantes del programa sean jóvenes emprendedores, Start-Up Rural no se cierra a que participen todos los que quieran aportar con un proyecto determinado y estará abierto a que vengan también emprendedores de otros países con deseos de desarrollar sus proyectos en algún punto de las regiones elegidas. Por eso, la valoración de contar con personas de todos lados, incluso del extranjero, que venga a aportar. “Hablamos de un desafío de carácter internacional”, dice Pellegrini, quien también asegura que mientras más miradas y nuevas aproximaciones a la búsqueda de soluciones haya, será mejor el resultado. Los encargados del programa no quieren poner restricciones porque quieren a la mayor cantidad de gente aportando, aunque se asume que la gente más joven será la que más quiera participar.

En esta etapa piloto el proyecto centra sus esfuerzos en la búsqueda de financiamiento, el que está aún abierto. Explica Pellegrini que no está todo dilucidado y que a los emprendedores se les puede pagar un sueldo base, utilizar programas como el Capital Semilla, que la persona venga con el apoyo de una empresa determinada para algún proyecto puntual o también promover la realización de convenios entre Indap con otras instituciones y empresas privadas, que se acerquen al modelo de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). “No hay nada fijo, por eso la importancia del plan piloto, para ir viendo cómo va mejor el proyecto, para en noviembre tener a esta primera camada de emprendedores operando”, precisa Pellegrini.

Asimismo, durante esta fase se va a trabajar en levantar información sobre las necesidades del mundo rural de cada región y así identificar dónde existen las mejores oportunidades, de tal forma de generar soluciones a problemas cotidianos. Para ello, se encargó a los jefes de fomento del Indap que dispongan de dicha información, proceso financiado por el Ministerio de Agricultura. Indap y Techolab recolectarán la información para conocer la realidad del entorno y establecer cuáles son los desafíos en cada lugar. Con esa información procesada, se identificará lo que se ha denominado como «desafíos» en el mundo rural de cada región.

Con esto definido, el próximo paso será llamar, en un plazo de tres meses, a una convocatoria tanto nacional como internacional para que profesionales de todo el mundo vengan a emprender y resolver los desafíos identificados. En el intertanto se sostendrán reuniones con las universidades extranjeras, UC Davis y Stanford, además de casas de estudios superiores nacionales, como la Universidad Austral, Universidad de la Frontera, Universidad Católica y Universidad de Chile.

Explica María Emilia que tras este piloto en las regiones señaladas, se buscará replicar la iniciativa por el resto del país para que el resto de la población rural también conozca y aproveche las ideas que los emprendedores sociales quieran desarrollar en beneficio de la zona. Mirando a mediano y largo plazo y de ser exitoso este Start-Up Rural, se intentará llevar esta idea a otros países de la región, que también tienen altos índices de absorción de población rural por parte de las grandes ciudades. “¿Por qué no? Creemos que podemos encausar la gran energía que tiene la juventud y que es capaz de movilizarse por causas que estima loables, como aportar en los territorios con menos oportunidades”, explica Undurraga.

TAGS: Emprendimiento innovador / Financiamiento / Start-Up Rural

04/07/2012 / Autor: Sebastián Andrade

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