Patricio Jarpa: “La innovación es más útil con empresas consolidadas y con productos a los que se les busca mejora”

22/07/2019 / Autor: Marcelo Salazar

Para el Gerente General de Nanotec Chile, los primeros que comenzaron a investigar y comercializar nanotecnología para el sector productivo en nuestro país, serán muy pocos los sectores donde esta disciplina no se vuelva relevante. Tanto así, que hoy en día trabajan en un material capaz de transmitir electricidad y que se ve como un futuro reemplazo del cobre, con todo lo que significaría para nuestra economía. Esta es una conversación para saber cómo lo pequeño puede ser algo gigante en una industria.

“Una cosa es querer hacer nanotecnología a escala de laboratorio, mientras que otra es emplearla para una escala industrial y con distintas aplicaciones que, efectivamente, se encuentran en la industria y el mercado”.

Los años de experiencia hacen que Patricio Jarpa, Gerente General de Nanotec Chile, haga la distinción. Su compañía fue la primera en Chile en investigar, producir y comercializar nanotecnología tanto para procesos como productos, contando con socios estratégicos expectantes de una nueva solución.

Al teléfono asume que, pese a que la fundación de la empresa fue en 2012, antes ya habían trabajado en desarrollos internos y con análisis de las mejores oportunidades en el mercado. Esto vino de la mano con una visita al Instituto de Nanotecnología del MIT, inaugurado en 2010, donde no tuvo problemas en admitir su desconocimiento inicial en la materia.

“Fue impresionante, una experiencia potente, me gustó mucho el tema sin entender absolutamente nada. Yo reconozco que todo esto me quedaba grande, pese a ser del mundo de lo pequeño”. La inquietud por investigar y saber más hizo que este ingeniero comercial hiciera preguntas a todos a quien veía. “Allá se nos comentó que el futuro de esto era uno solo: los metales, por su alta reactividad”.

Los inicios de Nanotec fueron con Jarpa, los otros dos socios y algunos inversionistas. Ninguno de ellos era biólogo, físico ni químico, profesionales que hoy son parte de su staff permanente junto a otras profesiones afines. Con ellos, además de distintos socios estratégicos con los que han desarrollado soluciones, lograron que más de 40 productos fueran comercializados en Chile y el exterior.

“Con el tiempo nos hemos desarrollado en el nicho de los metales, trabajando con todo tipo de nanopartículas. Nuestras últimas experiencias han sido con el oro, que afuera viene bastante solicitado, como también con el desarrollo de las de cobre. Algo más elaborado y con mayor valor agregado que consiste en tintas conductivas”.

Este es un material que se obtiene de manera impresa y que es capaz de conducir la electricidad. Asume que pronto vendrá una tendencia a favor de su utilización, pues en el futuro todos los circuitos electrónicos se comenzarán a imprimir y no a ensamblar, lo que será una diferencia abismal en cuanto a costos y líneas de producción. El computador, el teléfono, el auto o todo lo electrónico que pueda rodearnos en una casa. Muchas cosas trabajarían con tintas conductivas a futuro.

“Tendremos materiales más livianos, flexibles y duraderos, como puede ser el mismo celular que tienes en tu mano. Las tintas conductivas tienen un favoritismo más por la plata que por el cobre, lo que es una futura y clara amenaza para un país que produce este metal como nosotros”.

Otro valor que ofrece el trabajo de Nanotec es que su trabajo con nanopartículas disminuye al máximo las posibilidades de contagio en enfermedades por contacto, lo que puede ocurrir con cualquiera de los diferentes artículas que ocupamos en el día. Además, se encuentran desarrollando materiales poliméricos con propiedades biocidas encargadas de neutralizar e impedir la acción de cualquier tipo de organismo nocivo para el hombre.

Todas las propiedades y beneficios de la tecnología desarrollada por esta empresa chilena son certificadas por los distintos organismos correspondientes a cada proyecto, entre los que han estado la FDA y la EPA de Estados Unidos.

“A pesar de que tenemos varios años de experiencia, todo sigue siendo complejo y competitivo con empresas de afuera. Con presupuestos, obviamente, más grandes que los nuestros”.

–¿Cuáles son esos competidores potentes?

Obviamente Estados Unidos, donde han trabajado igual que nosotros. Primero, buscando la posible aplicación, para luego dar con el origen o la materia prima. Después está China con el centro de nanotecnología más grande del mundo.

–¿Sí?

He estado en un par de ocasiones y efectivamente es el más grande, muy al estilo chino. Mucha gente en lugares enormes. Con esto te quiero decir que hay muchos científicos trabajando. En Europa, por otro lado, serán dos o tres países donde están bien concentradas las soluciones. Allá el foco es más salud y energía.

–Imagino, sea el caso de ustedes o los internacionales, que trabajar en nanotecnología implica largas investigaciones. ¿Hay promedios o registros de lo que toma algo así?

Depende del grado de complejidad. Evidentemente que con seis a 12 meses uno obtiene un resultado para considerar satisfactorio o no, pero hay un área de I+D relacionada a salud y medicina donde siempre habrá proyectos con más tiempo. Esto debido a los cuidados, pruebas y tratamientos a consultar, donde los tiempos que te dije se multiplican por diez.

¿Qué valor le otorga económicamente a un país el desarrollo de la nanotecnología?

Es una pregunta compleja, hay que despejarla un poco. Si jugamos un poco a la economía, hay que considerar que somos un país de servicio, con una industria pequeña en donde aportar es poco probable. No veo en qué puede hacerlo un banco o una compañía de seguros. En lo que es producción propiamente como tal, Chile es un país con una industria productora pequeña, salvo la minería. Eso sí, mirando a las industrias de manera general, la nanotecnología estará presente en un 100%. En todas las áreas se utilizarán nanocompuestos.

–¿Por qué?

Porque son más eficientes y dan soluciones duraderas en el tiempo. También son más económicas, porque se utiliza menos materia prima y, en el caso de los materiales, el gran desempeño de esto es lograr hacerlos más livianos, flexibles o con nuevas propiedades como los biocidas. Obviamente, esto no servirá en áreas de servicio, pero en otras como alimentos, química, biotecnología, medicina, salud, veterinaria, cosmética, farmacéutica o automotriz, la verdad es que la nanotecnología será útil.

–¿Y qué rol debe asumir el Estado ante esto? Porque ustedes desarrollan I+D y en nuestro país existe una ley que la incentiva en las empresas.

Sí, está la ley y otros instrumentos vía Corfo, organismo estatal que motiva las iniciativas para emprender e innovar. Separemos los dos, porque son cosas completamente distintas. Nosotros creemos más en la innovación no con un emprendimiento necesariamente detrás, pues es más útil con empresas consolidadas y con productos a los que se les busca mejora.

Volviendo a la pregunta, Corfo y la ley existen y son útiles. El problema se da por otro lado. Para que exista innovación debe haber tres áreas unidas. Por un lado, el instrumento estatal. Por otro, los investigadores y centros, mientras que el tercer pilar son las empresas con suficiente motivación para esto. Si estos tres pilares están bien consolidados, las leyes funcionan y los países crecen en innovación y desarrollo, pero ahí nos metemos en un tema político.

–¿Por qué?

Por alguna razón, Chile no despega en sus indicadores de I+D. Es difícil compararse con países del top 5 como Israel, Corea u otros que en su minuto tuvieron la necesidad y lo hicieron bastante bien. Con una estrategia que no pensó en los próximos cuatro años. Quienes hacen I+D en serio son los que, independiente del gobierno de turno, realizan estrategias a 30 o 50 años. Yo no veo que Chile tenga una estrategia de solución energética a 30 años, tampoco estoy convencido que exista. ¿Solución minera? Tampoco. En ese sentido veo que estamos entrampados en eso y seriamente, con toda responsabilidad, veo que vamos hacia abajo.

–¿Y cómo fomentar o trabajar para que eso ocurra? Porque soluciones como la suya cambian el panorama económico y de desarrollo.

¿Sabes lo que pasa? Es que si uno quiere dibujar esto en la pizarra, hacer un esquema para un seminario o clase universitaria, o en esta misma entrevista, es muy fácil hablar de la solución. Esto es más complejo, porque detrás de los investigadores hay personas. Detrás de Corfo también, aunque más que nada son políticos. Y detrás de las empresas hay, obviamente, empresarios con sus propios intereses. Si alguno de estos no trabaja tranquilo, no habrá una conciliación entre las áreas.

–¿Los investigadores no trabajan tranquilos?

Hoy creo que los investigadores no están bien aprovechados en el país, a pesar de que sé y estoy consciente de que tenemos un nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología, pero es muy nuevo. Todavía no despega. Por otro lado, los empresarios están muy distraídos con nuevas leyes tributarias, laborales y otras cosas que no los enfocan en hacer I+D. En ese sentido, difícil que tengamos empresarios comprometidos si ya están con la cabeza en otras prioridades que hay que entenderlas.


Imagen principal cortesía Chokniti Khongchum Pexels

TAGS: Cobre / Desarrollo / Innovación / Investigación / Nanopartículas / Nanotec Chile / Nanotecnología / Oro / Plata / Tintas Conductivas

22/07/2019 / Autor: Marcelo Salazar

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