Tener la empresa ordenada, con información clave en línea, optimizar procesos y recursos, son aspectos clave en la administración.

Toda organización requiere un sistema que incorpore un software de contabilidad o de gestión contable que permita llevar no sólo los egersos e ingresos, sino que también la facturación, incluyendo programa de remuneraciones, IFRS, programa de administración y la posibilidad de realizar auditorías.

Ante ello, el concepto y la dinámica de la nube cambia el paradigma y se convierte en el eje central de la transformación digital de las empresas.

En el contexto de la Planificación de Recursos Empresariales (o ERP por sus siglas en inglés: Enterprise Resource Planning) modalidad SaaS, o software como servicio, se trata de un mercado en crecimiento, siendo el segundo segmento más grande en el mercado global de servicios en la nube.

La consultora espcializada IDC, de hecho, proyecta que en lo que a SaaS se refiere, las tasas de crecimiento se encuentran sobre el 20% para el año 2017.

No hay dudas, entonces. El modelo de negocios cambia, dejando cada vez más atrás la venta de licencias y pasando de lleno al SaaS, contexto en el que la solución está en la nube. Así, la integración, la flexibilidad y la seguridad se han tornado claves para los proveedores de la industria.

La necesidad de conectar personas, compartir, colaborar y capitalizar conocimiento, hace que este mercado evolucione en su oferta, apostando a la capacidad de integración y personalización de información.

Y es que, como se planteaba al comienzo, tener la empresa ordenada, con información clave en línea, optimizar procesos y recursos, son factores primordiales.

Mejor aún si dicha gestión es online y si ese sistema puede conversar con otros, como CRM para optimizar la relación con los clientes; POS o sistema para punto de ventas para seguimiento en tiempo real de las ventas, así como emisión de boletas y facturas, entre otros.

Atención más personalizada del usuario, aplicaciones más inteligentes y realidad virtual, son los principales desafíos que tiene por delante la industria, por lo tanto, las aplicaciones que se están integrando deben ir por esa línea.

Según los entendidos, lo que se viene es el ERP inteligente o i-ERP, que se define como sistemas que utilizan nuevas tecnologías –como el aprendizaje automático, el despliegue en la nube y la analítica predictiva– para administrar los datos.

En el área de los sistemas de gestión, por ejemplo, la inteligencia aplicada puede convertirse en una herramienta capaz de crear asistentes personales virtuales que ayuden en la dinámica corporativa interna así como en diferentes tareas, entre ellas el manejo de correo electrónico o en las plataformas de contacto con los clientes y/o usuarios externos para hacer más rápida y sencilla su experiencia de atención.

Con todo, la computación en la nube seguirá siendo la favorita a la hora de optar por aplicaciones de negocios. Y es que la conectividad casi total en la mayoría de los países desarrollados, y del 90% a través de smartphones y otros dispositivos en Chile, son no sólo ejemplo, sino también una oportunidad y un desafío para que las soluciones de apoyo a la gestión corporativa sean capaces de integrarse de lleno a la nube y lo que conlleva, por cierto, el uso de redes sociales.

Y aunque recién estamos vislumbrando las infinitas posibilidades que ofrecen estos avances en diversos ámbitos, lo cierto es que pueden ser un gran apoyo para revitalizar la industria y optimizar la gestión en los negocios.

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