La interacción en el arte: ejemplos de Inteligencia Artificial en los museos

29/08/2019 / Autor: Raquel Lop

Museos en todo el mundo están implementando la Inteligencia Artificial en sus múltiples formas: desde robots y pantallas con guías personificados para recorrer las salas, chatbots, mejoras en las búsquedas de sus webs, hasta analizar datos de los visitantes. En Chile, el Museo Interactivo Mirador (MIM) dio un paso e inauguró dos salas con esta tecnología: un espacio de Realidad Virtual y otro de Inteligencia Artificial, donde la máquina interactúa con el visitante ofreciendo distintas experiencias.

Continuando este camino de unión del arte con la tecnología y la digitalización, el Museo Interactivo Mirador (MIM) inauguró a principios de agosto dos de sus salas más innovadoras: la de Realidad Virtual y la de Inteligencia Artificial.

La primera está ubicada en el edificio del “Túnel Universo”. Dedicada a visitas familiares y con tres pases al día que pueden consultarse para su inscripción a la llegada al museo, tiene una capacidad para 10 personas, quienes pueden disfrutar la experiencia de recorriendo el espacio como en una nave.

El viaje comienza en el cerro San Cristóbal, donde se asciende hacia el cielo y, de una forma divertida y educativa, nos lleva al mundo de la astronomía. Cada uno puede elegir particularmente su constelación, basada en los signos del zodíaco, para aprender de ella interactuando con su forma en perspectiva o en cómo orientarse en un barco para buscar la Cruz del Sur.

La segunda sala, por su parte, se encuentra en el edificio principal. Este espacio de Inteligencia Artificial fue realizado gracias a la colaboración de Google, quien ofreció el proyecto al museo. Permanecerá en el MIM por un año, otorgando la experiencia innovadora del modelo educativo que recorre el espíritu de todo el museo: la experimentación y exploración del visitante, sin la necesidad de mediadores que expongan los detalles de las exposiciones aunque sí exista personal dispuesto a resolver cualquier duda.

Se trata de un pequeño espacio bajo unas grandes letras que dicen “INNOVACIÓN”. Allí se disponen cuatro módulos que contienen cada unolas actividades relacionadas con la Inteligencia Artificial. Desde el museo comentan que esperan que sea como una “chispa” que prende y que en la escuela se convierta en “llama”, haciendo una metáfora sobre el despertar de la curiosidad por esta tecnología en los niños. A continuación, un análisis sobre ellos.

Actividades de los cuatro módulos

Como explicamos, a través del hall del edificio principal se puede acceder a esta sala no exenta de colores y que permite acercarnos al primer módulo, consistente en una pantalla táctil. En su inicio se muestran las cuatro actividades, de corte artístico, a elegir: “Semiconductor”, “MoveMirror”, “Al Duet” y “QuickDraw”.

La actividad de dibujo, “QuickDraw”, interactúa como si fuese otra persona más jugando al Pictionary. Así, mientras el visitante utiliza la pantalla táctil, la Inteligencia Artificial trata de adivinar qué objeto se está representando. Los dibujos, que desde el museo aseguran ser la única información que se almacena en una base de datos, pueden compartirse por redes sociales a través de esa misma pantalla.

Otra de las actividades que se puede escoger es la de “Semiconductor”, que permite convertirse en un verdadero director de orquesta. La plataforma analiza los movimientos de los brazos del participante y, como si estuviese moviendo una batuta, puede controlar una orquesta, tanto en su volumen como en los instrumentos que interpretan la pieza musical.

“MoveMirror” también analiza los movimientos del cuerpo. Con la pantalla dividida verticalmente, en un lado hay una sucesión de imágenes que imitan los movimientos corporales, mientras que en el otro aparece el visitante moviéndose. Esta actividad contiene más de 80 mil piezas gráficas y la sucesión de unas a otras es tan rápida que puede incluso confundir al retratado.

La última actividad de estos módulos de Inteligencia Artificial es “Al Duet”. En él se puede tocar un piano virtual en la pantalla, el cual utiliza el aprendizaje automático basándose en música existente.

La inauguración de esta sala fue el martes 13 de agosto, donde estuvieron presentes la Primera Dama y Presidenta de la Fundación Tiempos Nuevos, Cecilia Morel; el ministro de Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve; además de representantes del MIM y Google.

“La Inteligencia Artificial será, en el futuro, parte del día a día de los niños y niñas de hoy. Es fundamental acercarles esta tecnología mediante instancias que los estimulen y los sorprendan. Es el momento de empoderar a la mayor cantidad de chilenos y chilenas en el uso de herramientas de Inteligencia Artificial y participar como país en el debate sobre sus consecuencias legales, éticas, sociales y económicas”, sostuvo Couve en dicha ocasión.

Museos en el mundo y su relación con la IA

El MIM no es el único museo que se está uniendo a la tecnología de la Inteligencia Artificial. La interacción está cambiando en muchas instituciones del mundo, así como la forma en la que se recopila y accede a los datos de los visitantes.

La situación es tal que ya se están introduciendo robots para que actúen como guía del visitante para narrar historias, responder preguntas, bailar, jugar e incluso posar para selfies. Un ejemplo de ello es Pepper, instalado en tres museos del Smithsonian Institution de Washington National Museum of African American History and Culture, el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden y el National Museum of African Art.

Otro ejemplo de esta inmersión tecnológica es un museo de Florida, Estados Unidos, donde se utilizó esta tecnología para recrear a Salvador Dalí. El fin es que este histórico personaje sea quien recorra y explique las salas junto a los asistentes. Hablamos del Museo Dalí en St Petersburg, donde se modelaron rasgos y movimientos originales del artista sobre el cuerpo de un actor.

Además de robots, también se están implementando los chatbots, una tecnología de Inteligencia Artificial que permiten conversaciones mediante respuestas preconcebidas. Un ejemplo de ello es el Museo del Mañana, en Río de Janeiro, que “colaboró ​​con IBM para desarrollar el chatbot IRIS + que utiliza la tecnología de Inteligencia Artificial Watson de IBM y se presentó el año pasado”, explica un artículo de The New York Times, añadiendo que : “A su llegada, los visitantes del museo reciben una tarjeta con un chip para usar IRIS +. Cuando se termina de recorrer la exposición principal, IRIS + pregunta, a través de un iPad, ‘Después de todo lo que aprendió en la exposición principal, ¿cuáles son sus preocupaciones en el mundo de hoy?’”.

Esta misma tecnología se utilizó en el Museo Nacional de Antropología en México, donde se implementó Watson con 11 piezas del recinto. La interacción consistía en 22 mil respuestas sobre estos objetos, con la capacidad de aprender nuevas frases a partir de la interacción.

Además de los ejemplos anteriores, la Inteligencia Artificial también se encuentra presente en los sitios webs de los museos. El Rijksmuseum en Ámsterdam utiliza herramientas en su página de internet que permite hacer comparaciones entre las más de 300 mil fotografías digitales de su base de datos. Asimismo, la Fundación Barnes de Filadelfia permite buscar en su colección diferentes criterios estéticos de sus piezas y obras, referidas a la luz, la línea, el color y el espacio.

Los ejemplos desarrollados son una pequeña muestra de todo lo que se puede implementar a partir de esta tecnología, la que también se utilizaría para analizar los datos de los visitantes. Elegir qué sector es mejor para una exposición temporal, o qué artículos son los más buscados en la tienda de regalos, son algunos de los parámetros con los que el arte y el desarrollo de la tecnología siguen un camino de unión.


Imagen principal cortesía de MIM. Interior: MIM, Raquel Lop, Museo Dalí y CIO México.

TAGS: Arte / Inteligencia artificial / machine learning / MIM / Museo / Museo Interactivo Mirador / Realidad virtual / robot / Tecnología

29/08/2019 / Autor: Raquel Lop

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