Dos ejemplos destacados entregan las claves para innovar y no morir en el intento

25/07/2018 / Autor: Innovacion.cl

Ya no cabe duda de que la clave para escalar en el mercado global es generar una cultura de innovación. Pero, ¿qué estrategias deben implementarse para lograr ese cambio cultural? Los líderes detrás de Tink y Nanotec cuentan su visión y comparten sus secretos.

Las empresas Tink y Nanotec son dos de los mejores ejemplos de entidades que han utilizado la innovación de la manera correcta para alzarse como grandes empresas tecnológicas en el mercado actual. Ambas con propuestas tecnológicas pioneras, han sido creadas en Chile proporcionando un gran valor como referentes en la implementación de innovación.

Tink, la empresa de automatización de recomendaciones para el incremento de ventas como herramienta de marketing, ha logrado extenderse gracias a su innovadora propuesta a lo largo de cuatro países (Chile, Perú, Bolivia y España) en menos de dos años y trabaja con más de 20 empresas. Con la implementación de novedosas estrategias como el machine learning, innovar en su empresa es uno de los objetivos que han estado siempre presentes en el proyecto.

Por su parte, Nanotec, es pionera en Chile por su dedicación a la investigación, producción y comercialización de nanotecnología. Su objetivo es ser socio y asesor estratégico para empresas en la aplicación de esta tecnología desarrollada 100% en Chile, creándose como un agente para que Chile sea un país tecnológico.

Ambas empresas buscan llegar a un Chile más tecnológico a través de la innovación de las empresas, para lo cual sus líderes explican la necesidad de innovación dentro de las instituciones para no perder mercado.

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Estrategia de innovación

Alexander Theis, fundador de la empresa Tink, expone que “la innovación abierta y el aprendizaje mutuo y colaborativo entre grandes instituciones y empresas tecnológicas de menor tamaño es imprescindible para seguir creciendo y avanzando hacia una economía digital. Sin innovación no hay progreso, no habrá crecimiento y se incurre en el riesgo de perder fuelle contra la competencia”.

En este sentido, muchas empresas han conseguido hacer posible estas iniciativas de innovación como Facebook, Google, Samsung, General Electric o Toyota, pero para ello han tenido que dar los pasos adecuados, pues no todas las medidas en innovación dan resultado: debe crearse una sinergia entre la estrategia global de una empresa y la estrategia en innovación.

Theis explica que casi todas las grandes empresas saben que hay que innovar para adaptarse a los nuevos tiempos, pero que esta innovación no es algo extendido, sino que varía mucho dependiendo de la firma y sector económico. La diferencia entre la visión de las empresas, comenta Theis, “es la ejecución de la visión estratégica en materia de innovación.  Algunas llegan a tener a más de 100 colaboradores trabajando en “transformación digital”, pero hay otro tipo de empresas que son más burocráticas y les cuesta tener la flexibilidad en la creación de áreas nuevas dentro de la empresa”.

Según la experiencia de la empresa Tink sobre soluciones innovadoras para marketing y ventas en grandes firmas, lo que diferencia una empresa innovadora de otras es el porcentaje de inversión sobre las ventas totales, siendo así que “entidades como Google o Microsoft invierten hasta el 15% de sus ventas en innovación y obviamente, designar un presupuesto para innovar es clave», aclara Theis.

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Innovar, pero en el aspecto adecuado

Implementar una buena estrategia de innovación es muy importante, ya que un estudio de PWC de 2017 indica que las empresas que tienen una estrategia de innovación, tienen el doble de posibilidades de mejorar sus resultados hasta un 15%.

Sin embargo, de acuerdo con Patricio Jarpa, gerente general de Nanotec Chile, lo importante es innovar en la competencia adecuada, ya que aunque las Pymes están innovando constantemente, lo cierto es que muchas veces lo hacen en las competencias más blandas (estrategias de marketing, estructura de administración o sistemas de logística) que en las duras, es decir, aquellas “con un grado de novedad relevante en el producto o proceso del ‘core’ de la empresa”, aclara.

Jarpa agrega que su empresa, Nanotec, más que una empresa de I+D+i, es una cultura de empresa que cree en la innovación “made in Chile”.

No obstante Jarpa añade que aunque su caso es particular porque se dedican a ello, “las empresas en general podrían tener una formula fácil y directa de evolucionar: destinar un 10% de sus utilidades a innovaciones duras. Eso en dos años reportaría un crecimiento significativo como país”. Y añade que la formula no termina ahí: “Ese 10%, que es bastante, debe tener una recompensa para la Pyme, reflejada en beneficios de impuestos u otros mecanismos a copiar. Aquí es clave el Estado”.

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I+D en Chile

En cuanto a la innovación, no solamente son necesarias acciones en las mismas empresas, sino que es el propio país quien necesita una mayor productividad para alzarse como competidor a nivel mundial. Según datos de la OCDE, es la elevada proporción de trabajadores con baja cualificación, la brecha en infraestructuras y los bajos niveles de inversión en innovación e I+D quienes frenan la productividad de Chile para alzarse como país tecnológico.

Chile tiene una fuerte dependencia de las exportaciones de recursos naturales, particularmente de cobre, agricultura y pesca, pero con baja producción tecnológica. Según Patricio Jarpa, de Nanotec, “Chile no es un país rico y nuestros commodities pueden pasar al olvido rápidamente. Entonces, es clave desarrollar nuevas tecnologías, ser un país exportador de tecnología. No es necesario ser un país rico para ser reconocido como tecnológico. Me preocupa que en Chile no hay unión en este tema, y tampoco un liderazgo”.

De hecho, según datos de OCDE, Chile se encuentra en el último puesto de los países miembros de la OCDE en cuanto al porcentaje de inversión en I+D e innovación según su PIB, con un 0,38%. En comparación a otros países (como Corea del Sur con 4,30%, Israel con 4,10% Japón con 3,60% o Finlandia con 3,17%) su inversión es muy baja, con solo Colombia por debajo en el ranking.

Una de las razones para esta poca inversión en investigación y desarrollo, es que, al contrario de lo que ocurre en países desarrollados, la fuente de financiamiento recae únicamente en el Estado. En otros países, las empresas doblan esta inversión pública aumentando los fondos. Incluso en países de Europa y Asia, un tercio del financiamiento es realizado por Instituciones de educación superior, otro tercio por empresas y el último tercio por el gobierno, pudiendo de esta forma destinar muchos más fondos para esta mejora del país.

Asimismo es importante destacar que otro de los inconvenientes que presenta la situación chilena en materia de innovación es que mundialmente es uno de los países que tiene menor número de profesionales dedicados a I+D. Según datos de OCDE, de cada mil trabajadores, solamente un 2,46% se dedican a la innovación.

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El futuro es innovación

Para que Chile avance hacia un país tecnológico, debe crearse una cultura de innovación en la sociedad chilena con el objetivo de que los ciudadanos vean la innovación como una clave para su progreso como país. De esta forma, muchas más personas se dedicarán profesionalmente al I+D, y también más negocios invertirán en esta materia, creando los medios que faltan para progresar.

Actualmente ya existen ciertas señales que deben considerarse como un aviso para comenzar a desarrollar estrategias de innovación como las que señala Alexander Theis. “Las señales que se advierten suelen estar relacionadas con la excesiva burocracia, la falta de una estrategia global y colaborativa, el miedo a arriesgar o la poca inversión en departamentos de innovación dotados de los recursos necesarios para poder innovar”, explica el fundador de Tink.

Theis añade que las empresas deben asociar su estrategia de innovación con su estrategia global como empresa, siendo esto de vital importancia para tener éxito al innovar. Theis comenta las dos formas más sencillas de convertirse en empresas más innovadoras: “Por un lado está la creación de nuevas necesidades en los consumidores que no son parte del “core” del negocio existente, y por el otro la mejora de forma continua los productos o servicios existentes para perfeccionar la oferta actual.

Lo que está claro es que la innovación es el futuro, y que la implementación de medidas que hagan a las empresas ser más desarrolladas en el mercado actual será un elemento diferenciador que conseguirá que la empresa en cuestión pueda permanecer en un mercado que cambia constantemente.


Escrito por Raquel Lop. Imagen principal cortesía de Samuel Zeller / Unsplash. Interiores: John Adams, John Towner, Randall Bruder y Rawpixel.

 

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25/07/2018 / Autor: Innovacion.cl

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