Mateo Rubio: “La economía circular en la industria de los alimentos sí es posible y aplicable en todas las etapas”

24/04/2019 / Autor: Marcelo Salazar

Cáscara Foods es una empresa que revaloriza la pulpa de manzana proveniente de empresas productoras de jugos, teniendo un trabajo de suprarreciclaje donde, aseguran, se termina utilizando completamente este subproducto. Conversamos con uno de sus cofundadores para conocer más de Azana, una solución en polvo que atacaría directamente los problemas de estreñimiento de la población y que nos obligaría a cambiar la mirada. ¿Cómo algo que antes se consideraba desecho puede ser materia prima para un producto incluso mejor que el original?

Una buena manera de explicar esto, dice rápidamente y por teléfono, es que recordemos todas las veces en que usamos una juguera. “Sabemos que por un lado sale el jugo y por el otro, la pulpa. De seguro, más de una vez, pensaste en utilizar esta última pero la terminaste botando al no encontrar la manera. Nosotros siempre decimos que vimos ese mismo problema pero a nivel empresarial, escalado por mil veces. Y nos pusimos a investigar para saber qué hacer con eso”.

Cáscara Foods es una empresa que utiliza pomasa de manzana desechada por compañías productoras de jugos.  Uno de sus cofundadores, Mateo Rubio, es el del ejemplo de la juguera. Se escucha relajado, abierto y humilde al otro lado de la línea. Explica que todo esto surgió en 2017, a partir de la investigación para la tesis que realizaba junto a Javiera Barrueto y Domingo Chong, los otros fundadores.

“Hoy la industria de alimentos enfrenta un problema por un modelo productivo roto y que no da abasto para la población mundial. A esto le debemos sumar los desafíos que hoy exige el cambio climático, lo que determina que la producción de los últimos 150 años no estará preparada para los próximos 30. Esto quiere decir que si no hacemos algo de aquí a 2050, la situación alimentaria del mundo será mucho más dramática de lo que ya es hoy en día”.

La Organización para la Alimentación de las Naciones Unidas estableció que los alimentos, en todos sus tipos, enfrentan desperdicios en toda su cadena de suministros. América Latina y el Caribe representan el 6% de las pérdidas mundiales con 127 millones de toneladas al año, lo que equivaldría a 223 kilos anuales per cápita.

Rubio menciona que conociendo esos datos, les motivó generar impacto en un área tan fundamental como la salud de las personas. Comenzaron a investigar en distintas propiedades nutricionales de la pulpa de zanahorias, piñas y betarragas. Sin embargo y sin lugar a dudas por el tono de su voz, las manzanas terminaron siendo el alimento con mayores cualidades. Pero no fue cualquier manzana, porque las verdes son las que tienen mayor cantidad de fibra y cuentan con mayor presencia en la industria de nuestro país.

Un año fue lo que les tomó investigar y descubrir que la pulpa podía ser un suplemento alimentario completo para el tratamiento de problemas digestivos. Comenzaron a contactar a distintas empresas productoras de jugos ya que en esos sectores se encontraban las mayores cantidades desechadas, pensando en los potenciales beneficiados por este producto. “El 30% de la población sufre un grado de estreñimiento, problema que se habla poco pero que es muy común, afectando la calidad de vida de las personas”.

Azana, fibra de manzana

Luego de tocar puertas, recibir las primeras entregas y establecer su planta en Independencia, hoy cuentan con Azana, “un producto único en el mundo” como dice por su solución a problemas digestivos y por cómo se obtuvo. Un proceso que se denomina suprarreciclaje y que utiliza un “desperdicio” como materia prima para la creación de productos, los que incluso llegan a tener mayor valor que los originales.

“Azana es un producto en polvo donde dos cucharadas corresponden a la fibra de dos manzanas y media. Es una cantidad que no se podría obtener de otra forma, exceptuando que claro, te comas esa cantidad. Nos gusta recalcar esto porque, si nos fuéramos por un camino más corto, podríamos agarrar las manzanas enteras y procesarlas de alguna forma para llegar a algo parecido. Sin embargo, estamos con un producto de origen reciclado y que funciona como un eficaz regulador del tránsito digestivo que se puede consumir en agua, yogurt u otra preparación líquida”.

En Chile existe un potencial agroalimentario enorme, dice, por el gigantesco patrimonio y las condiciones envidiables de nuestra tierra. Algo que según él se envidia en otras partes del mundo, pero que no termina siendo suficiente.

“En lo que quedamos cortos es el tema de la sustentabilidad de la misma industria, pero ya aparecen atisbos de que se sabe esto como un problema. Como chilenos no podemos hacer oídos sordos porque seremos uno de los países más afectados por el cambio climático, siendo incluidos en la lista de los diez con más problemas en este área”.

El cofundador de Cáscara Foods admite que la sustentabilidad, hoy en día, se asocia a más a los envases plásticos o quizás a la pesca sustentable. Algo relacionado con la agroindustria o el desperdicio de alimentos, nada. Este mercado, un espacio para innovar que se ve potente, es el queaprovecharon.

“Hoy existe un movimiento a nivel mundial donde estamos contados con los dedos las empresas que hacemos suprarreciclaje. En el mundo podría decirte que no son más de diez empresas, de diferentes países, los que se adscriben. Siendo todas estas con un potencial fuerte como nosotros”.

Carlos Rubio - Cascara Foods

–¿Cómo es la cadena de producción para elaborar Azana?

Resulta peculiar. Uno de los desafíos, tal como pasa cuando se trabaja con recursos que no se pensaron para ser utilizados, es conversar con empresas que tienen subproductos que no ven y se pierden. No me gusta utilizar la palabra “residuo” por lo mismo, ya que nosotros trabajamos con una pulpa de manzana que tiene una tremenda carga nutricional y que termina siendo clave para los productos, pero toda esta cadena de logística no parte de nosotros sino de otra empresa.

–Y de acuerdo a esas empresas, ¿qué análisis hacen al ser el primer paso de esa cadena?

Comparten esa visión y reconocen que hay un problema.

–Porque antes de ustedes imagino que se deshacían de esta materia prima.

Sí. Como parte del proceso productivo,los jugos cuentan con un 50% de fruta que termina siendo pulpa. O sea, la mitad terminaba siendo obviado y puesto en un recipiente aparte. Les terminaba siendo un problema de residuos no menor, incluso reconociendo que sí existía valor en eso. Todo provocó que nuestros primeros acercamientos fueran gratos ya que terminaba siendo su dolor el no poder utilizar este material, terminando por desecharlo siendo que en realidad no debía ser así.

–Cuando ustedes trabajan en esa pulpa, ¿no pierden nada durante el proceso?

No, nada, se trabaja completamente. Son diferentes procesos donde se utiliza el 100%.

–¿En qué consisten esos procesos?

 Logramos concentrar la fibra a partir de un proceso de deshidratación especialmente diseñado y luego homogeneizado, destacando la inocuidad de los productos. A diferencia de otras industrias y cadenas de producción, en este caso se requiere una logística precisa para la completa utilización.

–En su web mencionan que entregan una segunda oportunidad a la fruta “antes del compostaje”. ¿En qué basan esa afirmación?

 Nuestra visión como empresa es demostrar que la economía circular en la industria de los alimentos sí es posible y aplicable en todas las etapas. Una de las cosas planteadas es el tema de las cascadas productivas, que significa aprovechar todos los recursos al máximo antes de que esa manzana tenga valor comercial y luego llegue a compostar. Esta última opción es espectacular para apoyar a la sustentabilidad de la industria, pero cuando analizas la cantidad de agua, los suelos utilizados, la mano de obra y todo lo que llevó a cultivar esa manzana, lo último que quieres es llegar al compostaje.

–Pero, de todas maneras, representa una gran opción.

 Sí, una gran alternativa a la basura, pero sigue siendo básica. Sobre todo cuando hablamos de sustentabilidad en los alimentos. Si ese producto puede tener un uso antes, como nuestra extracción de la pulpa que iba a ser desechada, hay un aprovechamiento de todo lo invertido para la cultivación de esa fruta. Eso, sin lugar a dudas, termina siendo más potente, óptimo y eficiente que el compostaje. Eso lo entienden las empresas y al final, para nuestros clientes termina siendo un desafío comunicacional.

–¿En qué sentido?

En explicar que Azana viene de un proceso que lo hace único, tanto en materias ambientales como en lo que ofrecemos como solución. Eso viene a comprobar que el cliente prefiere un producto con una historia detrás.

–Lo que también viene asociado a un cambio de parámetros culturales, donde necesariamente hay que contar con una visión de lo que es un “desecho” para valorar lo que ustedes hacen. ¿Qué exigencias les exigen los actuales paradigmas entorno a lo que es basura o no?

Es un desafío potente porque los términos “desperdicio” o “basura” tienen asociados una serie de prejuicios negativos, sobre todo cuando se trata de alimentos. Por eso no hablamos de desperdicios, ya que no perdemos nada al usarlos. Este tipo de subproductos, con el tiempo, si fomentarán un obligatorio cambio de paradigma y no solamente para los consumidores, sino también en las empresas y en todo quien participe de la cadena productiva.

–¿Y cómo fue esa tarea en sus inicios? ¿Cuando ofrecían esa propuesta?.

Las empresas tuvieron que cambiar sus prácticas al decirles que lo que botaban era una materia prima para un proceso más complejo. Esto fue transversal, desde niveles gerenciales hasta operarios. Imagina, lo que antes se tiraba ahora debía ser separado de otra forma, una que necesariamente debía ser higiénica e inocua.

–¿Ves posible esa revalorización en otras industrias alimentarias?

 Totalmente. Fácilmente puede ser en la de los vegetales o el vino. También en la cosmética, porque los alimentos también generan subproductos que para este área tienen un potencial enorme. Hay grandes campos y Chile cuenta con el capital humano para acompañar este proceso.


Imagen principal cortesía Thomas Kelley / Unsplash. Interior: Cáscara Foods

TAGS: Alimentos / Azana / Cáscara Foods / Desecho / economía circular / Fibra / Manzana / Pulpa / residuos / Suprarreciclaje

24/04/2019 / Autor: Marcelo Salazar

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