Marcos Grilanda: “El gran reto para la transformación digital es entender que esto no es un paquete que se compra y transforma a las compañías”

28/04/2019 / Autor: Marcelo Salazar

Como Gerente Regional para Latinoamérica de Amazon Web Services, servicio de cloud computing de la compañía estadounidense, Marcos Grilanda ubica como “nicho” a todos los negocios que no se incorporen a la transformación digital. Asume que todo tiene que ver con el conocimiento que tengamos sobre la tecnología, y que, los que no tengan idea del tema, pueden aprender la amplia gama de posibilidades de experimentación con la práctica. “Por eso las startups son más avanzadas en estos temas que una empresa tradicional, ya que crean un negocio, lo estudian y salen por si solos al mercado”, sostuvo.

Sube para recibir y aclarar que su oficina está un piso más abajo, con el característico acento brasileño que tanto desorbita a los chilenos. Su español es casi perfecto, agradable y con manejo de los silencios. Como Gerente Regional para Latinoamérica, Marcos Grilanda informa que Amazon Web Services (AWS) comenzó hace 13 años a ofertar cloud computing ante la demanda de clientes y socios que no contaban con mayor capacidad para sus gestiones.

Camino a su oficina apunta hacia una sala y comenta que en ella se realiza un entrenamiento. Este no es físico, porque la gran mayoría está sentada escuchando a alguien adelante, y también porque se trata de cómo manejar Big Data. Los oyentes pertenecen a uno de sus clientes, “una gran compañía internacional que no te puedo decir”, que recibe una capacitación tras haber firmado un contrato por sus servicios.

La compañía norteamericana, reconocida por su comercio electrónico y últimamente por su plataforma de streaming, fue de los primeros en ofrecer este servicio en la nube dada su gran capacidad y manejo de datos en distintos rubros.

“¿Por qué no observar ese mercado y ver la capacidad de cómputo y storage de todas las compañías?”, se pregunta para comenzar esta conversación ya instalado en su escritorio, el que se compone por su computador portátil y un vaso metálico.

La lista es extensa. AWS ofrece más de 150 servicios de computación, almacenamiento, redes, bases de datos, analítica, servicios de aplicaciones, implementación, administración, desarrollo, móvil, Internet de las Cosas, Inteligencia Artificial, seguridad, híbridos y aplicaciones empresariales.

Su alcance abarca 21 regiones geográficas alrededor del mundo y Grilanda, anteojos redondos, camisa blanca y portador de un reloj enorme y dos pulseras en la misma muñeca, comenta que para comenzar a trabajar en su nube “el costo es cero. Pagas por lo que usas, mientras lo usas. Los servicios que te comenté, de cómputo y storage, pertenecen a una capa gratuita. A medida que vienen grandes utilizaciones, el costo sube de acuerdo a la necesidad”.

En el transcurso de esta conversación toma una pausa para enfocar completamente la mirada y decir una cifra que lo desorbita. Él mismo parece sorprenderse de lo que dice y lo confirma con una sonrisa final. “Este es un negocio que hoy, globalmente, alcanza valores por sobre los 30 mil millones de dólares. Incluso, es el que más rápido llegó a los 10 mil millones de dólares en toda la historia de la tecnología”.

Menciona más de un millón de clientes activos, que hacen uso todos los meses, de todas las industrias y tamaños. Al preguntar dice que sí, grandes empresas, startups, incluso gobiernos con que su plataforma debe ajustarse.

“Una empresa que hace análisis de DNA es distinta a una fintech, con diferentes características para trabajar. Tenemos una compañía que desarrolla el juego Preguntados, con millones de usuarios en el mundo, por lo que el tipo de herramientas requeridas son muy distintas a las que usa Rappi, otro cliente nuestro. Por eso siempre fue importante tener múltiples opciones como con las que ya contamos”.

Marcos Grilanda, Amazon Web Services

–Hace 13 años, cuando partieron, ¿ya se hablaba del concepto “nube”?

Sí. Salimos para desarrollarnos con las primeras startups porque la gran mayoría empieza sus negocios en la nube al no saber cuándo las necesitarán. Hubo casos increíbles en toda Latinoamérica e incluso te puedo contar de casos locales como Mercado Libre, OLX, Rappi, quienes fomentaron su negocio así. Después vinieron las compañías especializadas preguntándose por qué invertir tanto en su propio data center si en momentos de peak no tendrán la oportunidad de escalar. Me refiero al sentido de que si mi negocio cambia, no tendré la flexibilidad de yo hacerlo rápidamente.

–En las negociaciones con sus clientes, ¿exigen ciertos conocimientos o bases para comenzar a trabajar?

La verdad, el cliente puede arrancar con la nube sin hablar ni entender nada de esto. Todos cuentan con la posibilidad de acceso a las soluciones en el mismo momento a través de una consola y la web. Te metes a la cuenta, siendo una gran multinacional o un desarrollador, y cuentas con la misma tecnología para los dos. Esto hace que puedas competir con lo mejor.

–¿Cómo ven los clientes a la nube?

Muchos como cómputo, pero no es solo eso ya que contamos con una base de datos en varios modelos. La nuestra, Aurora, es una secuencia de requerimientos de sus clientes. Te puedo asegurar que un 90% de todo lo que lanzamos es basado en la retroalimentación, ya que estos necesitaban una base de datos con mayor perfomance que una gratis pero que no fuese tan costosa. Una manera sencilla de comprender esto es pensar en sacar todo lo que tenga una compañía en su data center y ponerlo en la nube. ¿Cuál es el beneficio de esto? Hacer su negocio escalable. Cuando la capacidad de un servidor llega al máximo necesitas otro, pasando por un proceso de compras necesario. Imagínate hacer esto de manera automática, con una escalabilidad casi infinita de acuerdo a sus requerimientos.

–Con toda la información que manejan, ¿sacan ciertas conclusiones respecto a cómo funciona el ecosistema?

Un punto importante es que el dueño de los datos es el cliente. Nosotros no tenemos acceso ni los manejamos porque este los define. Los podemos apoyar técnicamente pero termina siendo su responsabilidad, teniendo incluso la opción de criptografiarlos y tener clave de acceso. Lo que sí vemos son determinadas industrias moviéndose de manera más rápida, como Mercado Libre con Mercado Pago o Rappi con Rappipay. Tenemos gente dedicada por industria, entonces el mercado financiero se mueve rápido.

–¿En qué otra industria lo notan?

Principalmente, en análisis de enfermedades. Imagina la posibilidad de tener todos los datos de las enfermedades que ya viste en la nube, donde no necesitas pasar por un proceso largo para enterarte de datos. O, como ya ocurre, hacer cruce de millones de otros datos con enfermedades parecidas a la que se analiza y contar con la mejor decisión para elegir medicinas.

–Dada las condiciones que planteas, ¿a qué atribuyes los posibles rechazos de los clientes para acceder a la nube?

Al conocimiento. El gran reto para toda la transformación digital es entender que esto no es un paquete que se compra y transforma a las compañías. Hay que pasar por un proceso y eso significa tecnología. Por eso las startups son más avanzadas en estos temas que una empresa tradicional, ya que crean un negocio, lo estudian y salen por si solos al mercado. El desafío, en múltiples industrias de todos los países, es la falta de conocimiento en el uso de las tecnologías. Por eso estamos invirtiendo en programas como Educate o Academy, donde apoyamos a las universidades con créditos y clases, como también algunos entrenamientos que hacemos en Chile en completo español.

–¿Qué recomiendas para superar ese reto que mencionas?

Invertir en entrenar a la gente y en cómo hacer ese proceso a la transformación digital.

–Imagino que ese entrenamiento viene con un componente cultural con respecto a la tecnología, a entenderla de otra forma.

Es que la nube ya no es una cuestión de sí o no, sino cómo y cuándo. Esa historia no está en discusión. Lo que se debe hablar es cómo y cuándo hay que emigrar. Como Amazon creemos que, a largo plazo, muy pocas compañías tendrán sus propios data centers. Sea por una cuestión de regulación local específica de la industria, o una cuestión técnica muy específica.

–¿Te refieres a un nicho?

Sí, la gran mayoría de las compañías estarán en la nube. Hace sentido tener el negocio, hace sentido tener escalabilidad, productividad, poder hacer experimentos. Antes, para hacer un desarrollo de Big Data, debías comprar muchas cosas. Hoy, lo haces en la nube y si funciona, escala. Si no funciona, apagas. Los experimentos se hacen aún más económicos y la transformación digital, como la innovación, ocurre más fácil.

–Dado que lo ves como una tendencia, ¿crees necesarias regulaciones sobre el tema? A nivel legislativo, gubernamental, pensando en que la economía pasa por un proceso de transformación hacia lo digital.

Los gobiernos están muy atentos y trabajamos muy de cerca con varios de ellos para llevar conocimiento. Podemos hablar de cómo tener los datos de la gente en forma segura, sin acceso. Hace poco culminamos un proceso con el Gobierno de Chile y el Observatorio de Datos Astronómicos, donde somos socios en dar una solución para toda esa información que no estaba conectada. Nuestra labor significa, por un lado, enseñar y llevar conocimiento sobre tecnología, poniendo a los profesores necesarios que puedan replicar, como también ayudar a que comiencen a mover sus propias aplicaciones.


Imagen principal cortesía Jason Wong / Unsplash. Interior: Nathan Dumlao / Unsplash.

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28/04/2019 / Autor: Marcelo Salazar

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