Samuel Ramírez: “Ocupar un dron genera sensación de seguridad, pero cuando no está bien utilizada pierdes la confianza por la tecnología”

26/04/2019 / Autor: Marcelo Salazar

Como Director de desarrollo de Negocios en Chile de Hikvision, uno de los principales proveedores de productos y soluciones innovadoras de videovigilancia, cree en el necesario establecimiento de protocolos para trabajar en esta materia. La sensación de seguridad puede otorgarse con tecnología de punta, como las cámaras con capacidad analítica que operan vía deep learning, o el reconocimiento facial de quienes no pagaron su pasaje de transporte público, pero eso no significa un proceso completo. Para Ramírez, resulta primordial el criterio de la persona que tome la decisión de resolver el problema que demuestran los equipos vía información elaborada.  Esta es una conversación sobre los alcances de la tecnología, donde conoceremos parte de su cartera de productos, incluida la pistola “antidron”, así como también sobre cómo fomentar ambientes seguros con equipos que te entregan todo para ello.

 -¿Cómo se define el negocio de Hikvision?

Como todo lo que tiene que ver con seguridad electrónica, transversal tanto de las personas en el sentido referencial y de las industrias por nicho. Mineras, salmoneras, transporte público, etc. La estructura está pensada en entregar ese soporte y orientación en la demanda por esa seguridad electrónica, porque muchas veces la gente lo relaciona con una cámara o sensor de movimiento.

-¿Y qué te parece esa relación?

Correcta. El objetivo es la captación de video, e históricamente, cuando colocabas una cámara, te entregaba una sensación de seguridad. Sin embargo, ¿de qué te sirve eso? Es el cuestionamiento que les hacemos a nuestros clientes. Es como la analogía del taladro. Si lo piensas dos veces, no necesitas eso sino el hoyo en la pared para colgar el cuadro, pero para eso necesito esa herramienta. Con esto digo que la cámara es un medio y nuestro objetivo es cómo entregar más información al usuario de este.

-¿De qué manera se entrega esa información?

Ahí está el concepto de inteligencia artificial porque el origen de esto es el aprendizaje profundo de la máquina, donde configuras un hardware para que entregue ciertos parámetros de información y que aplique deep learning, para que las cosas tengan un aprendizaje.

-¿Los clientes se cuestionan contar con esa información que mencionas o son pasivos ante su entrega?

Históricamente, es la última alternativa que das. Nosotros empujábamos eso pero hoy los conceptos de seguridad están más relacionados a áreas tecnológicas. Esa relación o migración nos ha obligado a contar con un cliente más informado y que te pide más de esto. El foco está en el control interno de las empresas porque se pierde más dinero en la manipulación de su propio personal y el daño de productos para en casi todas las industrias.

-¿En qué sentido?

Nuestros equipos tratan la posibilidad de que la cámara tenga analítica para entregar esa información, con una solución de arquitectura distribuida. Dentro de una solución que incluye el equipo, servidores y software de administración central, que cada uno de estos tengan cierto nivel de analítica para que funcione correctamente y no exija ciertos recursos externos como conexión a internet o por cable.

-¿Pero qué tipo de analítica encontraríamos?

Principalmente, en el cuidado de las personas. En segundo lugar, objetos y activos. El primer punto porque una de las analíticas más desarrollada en Chile es el conteo de personas. Por ciertas necesidades comerciales hoy necesitas saber cuánta gente entró a un pórtico o a un lugar, y cuánta salió.

-¿Puedes dar un ejemplo?

Uno bien concreto es ante una emergencia. Como país sísmico, en una evacuación después de un terremoto necesitas saber cuánta gente rescatar. Es un dato importante que funciona en tiempo real para generar, o no, un operativo. ¿Qué sacas con llevar diez compañías de bomberos? Con nuestros servicios ya te habrías dado cuenta que no había personas en ese lugar. Es un poco entregar la información para tomar mejores decisiones.

-¿Cómo funciona el “antidron” que ofrecen? Porque no tiene analítica.

Lo que sucede es que todo el mundo ve un dron y dice que le gustaría tener uno. Lo adaptamos a algo cercano pero con otra óptica. Estás en la piscina con tu señora, tu hija, tu gente y aparece un dron que te está grabando. ¿Cómo te sientes?

-Invadido.

No es tan rico, no te dan ganas de operarlo sino decirle a quien lo está haciendo que pare. Ese es el ejemplo para que lo entendamos, pero la aplicación de esto se genera más para sitios críticos o de riesgo. Días atrás me tocó ir a el Parque Padre Hurtado donde decía que estaba prohibido volar drones. Suelo ir con mi hija y qué lata que algo de fierro, de uno o dos kilos, esté volando sobre su cabeza. A mí me puede caer y me enojaré, pero eso encima de ella que pesa 15 kilos puede ser terrible. Esta tecnología permite restringir el acceso de los drones donde no pueden volar. Estamos hablando de un comité político en La Moneda, estamos hablando de algo importante, imagínate cae uno en la cabeza del presidente. O de una marcha donde puede ser factor de riesgo para otro tipo de intenciones.

-Pero ustedes no están en contra de esa tecnología, ¿o sí?

En definitiva, nosotros tenemos la opción del dron, pero también es importante la restricción en las zonas donde no puedan operar. Le llaman “bazuca”, pero es un dispositivo que hace un disparo de radiofrecuencia y que interviene la señal con su controlador para tomar el control. No para apropiarse, sino para bajarlo en el lugar o darle una instrucción para que se devuelva a su origen. De esa manera evitas el riesgo o restricción de zona.

-Lo que mencionas es una reflexión que, según mi parecer, no se ha dado. En todo caso, no debemos dar la respuesta nosotros sino que las autoridades y encargados de seguridad. Con un dron, ¿qué espacio es público para grabar? O más simple, ¿por qué debería se debería permitir grabarte sin saber quién lo controla?

Nuestro alcance es la disponibilidad de la tecnología y también quiero ser responsable de que nosotros llegamos hasta ahí. Disponemos del equipo, la pistola de antidron, pero el uso depende de la persona, que es un factor de riesgo. Por eso son importantes los protocolos y procedimientos. ¿El problema de todo esto es la cámara? Por supuesto que no. El tema es saber dónde está el protocolo de operación.

-¿Pero cómo se regula? ¿Con una fiscalización?

 El título lo debe poner cada organización que dependa. Lo que sí es transversal es que exista un protocolo de uso. Claro, entendemos que instalar una cámara u ocupar un dron genera sensación de seguridad, pero cuando no está bien utilizada pierdes la confianza por la tecnología.

-Otro servicio que entregan, que incluso fue conocido mediáticamente, es el reconocimiento facial en el transporte público de buses.

 Sí, me han preguntado harto, incluso durante la presentación oficial una de las personas del público levantó la mano.

-¿Qué dijo?

Si esto funcionaba y le dije cómo no va a funcionar si se usa en China, donde es muy difícil ver la diferencia entre una persona y otra. Bueno, me ha tocado estar hartas veces en ese país y ellos piensan lo mismo que nosotros, que nos vemos iguales. Contamos con el hardware, el fierro y la cámara con dos lentes para hacer una imagen 3D que detecte rostros. El software de la cámara realiza una iteración con la información entregada. Esta tecnología, a mayor cantidad de operación, genera más eficiencia en el dispositivo, alcanzando una que supera el 96%.

-Algo que me parece importante recalcar de esta conversación es que la tecnología entrega todas las herramientas, pero al final todo lo termina definiendo una persona. ¿Qué criterio o manejo debe tener ese encargado de la decisión final?

 Lo que pasa es que esto no es como instalar y listo. Nosotros nos enfocamos en proyectos como este, entendiendo la necesidad del cliente y modelando hacia lo que requiere. La misma solución modela en función de eso. Hacemos un check list de acuerdo al cliente y lo hacemos en el transporte privado, el público, la minería y otras industrias, cada uno con sus propias particularidades. En el retail es la pérdida de productos externos e internos, en el transporte público la evasión.

-¿Cómo se aminora la evasión con tecnología?

Me ha tocado hablar con varias empresas y todas coinciden en la zona gris, donde no se sabe qué pasa con el bus. Si es que para, sube o baja gente. Hay partes donde van con 20 personas, con su ticket vendido,  para luego llegar con 50 y muchas sin haber pagado.

-Pero eso es porque no hay fiscalización de quién paga o no.

Colocar fiscalizadores es una opción y se hace, pero en esas partes que te digo luego de desplaza la zona gris. Con esto me refiero a buses principalmente interurbanos. En el caso del RED, exTransantiago, si logramos hacer que el 100% pague su pasaje vía reconocimiento facial se tendrá mayor rentabilidad y, con una buena fiscalización como mencionas, se podrá incluso evaluar una baja en el precio. En un país como el nuestro, de libre competencia, es una gran estrategia de competencia para bajar el precio del mercado con los competidores directos.


Imagen principal cortesía Bernard Hermant / Unsplash. Interior: Chris Barbalis / UnsplashDiana Măceşanu / Unsplash, Hikvision.

 

TAGS: Antidron / Hikvisión / Operatividad / Protocolos / reconocimiento facial / Samuel Ramírez / Tecnología / Videovigilancia

26/04/2019 / Autor: Marcelo Salazar

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