Alejandra Martí: «Todos creceremos artísticamente con la Transformación Digital»

07/09/2019 / Autor: Marcelo Salazar

Ópera Latinoamérica (OLA) está conformada por 38 teatros provenientes de 12 países. Una asociación, creada en 2007, que promueve la colaboración entre instituciones por medio de charlas, seminarios, capacitaciones y una reunión anual de negocios. Conversamos con su Directora Ejecutiva, Alejandra Martí, para conocer más de esta red que busca masificar la ópera y el ballet en nuestro continente, además de realizar proyectos innovadores que incidan en una industria tradicional como el arte.

Abre su delgado computador, lo coloca a un costado de la mesa y muestra a uno de los artistas presentes en la plataforma. Es el barítono Javier Arrey, un chileno que ha cantado en grandes escenarios como la Ópera Estatal de Viena o la Ópera Metropolitana de Nueva York, quien comparte espacio en la pantalla junto a otras voces de Argentina, Perú, Colombia, Guatemala y México.

Las dos mujeres y los cuatro hombres de la sección “Artistas” aparecen con una foto y una biografía con la que ameritan estar aquí: en Escena, una plataforma digital que une casas de ópera y compañías líricas con teatros y artistas interesados en distintas producciones ya estrenadas. Los ojos y la sonrisa de Alejandra Martí, cofundadora de este verdadero marketplaceartístico, recorren cada rincón de la pantalla mientras asegura que ellos son los primeros de muchos, ya que este es un primer prototipo.

“Creamos Escena porque nos dimos cuenta de que había una necesidad de los artistas, como también de los teatros y las producciones, que era comercializar su talento. Un dolor al no tener un espacio comunitario, más allá de lo que podían hacer en sus propias plataformas o redes sociales”, dice mientras cierra el computador.

Martí es la Directora Ejecutiva de Ópera Latinoamérica (OLA), una organización sin fines de lucro que agrupa teatros iberoamericanos y de Estados Unidos, cuyas programaciones integran ópera y ballet. Una asociación surgida en Chile y desde donde han realizado distintos proyectos —entre ellos, Escena—, cuyo fin es trazar nuevos énfasis y objetivos en la región. El Teatro Real de Madrid, el Bellas Artes de México, el Julio Mario Santo Domingo de Colombia, el Municipal de Rio de Janeiro, el Argentino de La Plata o el Colón de Buenos Aires, son algunos miembros de esta red, creada en 2007.

Con 15 años de experiencia como gestora cultural, su primer trabajo en las artes escénicas fue en Barcelona, a sus 24 años. Luego de un tiempo en Europa, volvió a Chile para incorporarse al Teatro Municipal de Santiago, donde estuvo 11 años y llegó a ser Directora de Desarrollo Institucional. Fue en esa labor que fundó esta asociación de teatros, ya que tenía referentes internacionales que hace mucho tiempo entendieron el valor de este tipo de conexiones. Ópera América y Ópera Europa, con los que ya han trabajado en distintos proyectos, tienen 50 y 25 años de existencia, respectivamente.

“Al comienzo asumí como Secretaria Ejecutiva de OLA, en mi cargo en el Teatro Municipal. Sin embargo, en 2016 decidí estudiar un MBA y me fui de mi trabajo por la carga que significaba. En ese minuto se me pidió asumir como Directora Ejecutiva de la red, lo que fue muy potente porque me tocó todo el proceso de hacer empresa. Debíamos tener personalidad jurídica, cuenta bancaria, los miembros necesarios para sostener un presupuesto que permitiera contratar gente, etc. Al final, todo lo que hace un emprendedor”.

Hoy en día Ópera Latinoamérica está conformada por 38 teatros, provenientes de 12 países. Con ellos se realizan seminarios temáticos, acceso a mejores precios de arriendo y coproducción de espectáculos, una reunión anual junto a otros protagonistas del rubro y la participación en eventos de talla mundial. Un ejemplo fue la gestión en el primer Día Mundial de la Ópera, que se celebrará el próximo 25 de octubre en Alemania.

“Esta iniciativa nace del World Opera Forum, realizado el año pasado en el Teatro Real de Madrid, coordinado por Ópera Europa, América y nosotros. Es un hito conmemorativo de que estas tres asociaciones se encuentran trabajando de manera global, todos juntos”.

—Tomando ese punto, ¿en Latinoamérica se fomenta la colaboración entre instituciones artísticas?

Es una buena pregunta porque he visto en museos que las redes sí funcionan, pero con los teatros en Latinoamérica como que no tengo referentes. Conozco, ponte tú, la Red Salas de Teatro, pero creo que hasta que no armas una empresa o una asociación gremial, siempre esto cae en el que tiene mejor voluntad para echarse la pega encima. En mi trabajo en el Teatro Municipal avanzamos, pero llegó un momento en que la organización madura y necesita un cuerpo propio.

¿Pensando en el financiamiento?

Sí. Por ejemplo, había fondos internacionales a los que no podíamos postular si no teníamos personalidad jurídica. ¿Por qué el Teatro Municipal de Santiago iba a postular a un fondo de desarrollo de la ópera en Latinoamérica? Fue una de las excusas más importantes para tener personalidad jurídica propia.

Y una vez formados como OLA, ¿cómo fueron los primeros comentarios de las instituciones que convocaron?

La primera reacción era “de qué me sirve estar ahí”. Hubo algunos pioneros, pero también un montón que nos preguntaban porque no encontraban beneficios. Pese a que todavía hay teatros que todavía no lo entienden, porque con su presupuesto no necesitan estar en una red, nosotros siempre entrábamos a explicar lo que podían ganar con esto.

¿Y qué les explicabas? ¿Cuáles son los beneficios?

Una vez al año organizamos una conferencia latinoamericana. Un espacio de networkingpara hacer colaboraciones, intercambios y negocios. Estos últimos son, básicamente, en las coproducciones y la circulación de los eventos. Son verdaderos espacios de ruedas de negocios.

En otro aspecto, como hay una hermandad entre los teatros, se permiten la asistencia de sus profesionales en aspectos que necesiten ayuda como sastrería, tecnología, video, capacitaciones, etc. Acá hay un espíritu asociativo entre todos, como de una familia, por lo que esas asimetrías entre las instituciones se suplen con esta ayuda de mayores a menores. Todas las funciones de ópera de cámara del Teatro Colón, por ejemplo, pueden funcionar perfectamente en instituciones como el Teatro de Las Condes, el de Carabineros u otros regionales de Chile.

Por último, y como también tenemos músculo y capacidad de negociación colectiva, también podemos ingerir en políticas públicas. De hecho, ahora el Banco Interamericano de Desarrollo nos invitó a colaborar y postular proyectos.

Con todos los asociados de OLA, sumados a los que próximamente se integrarán a Escena, ¿pensaste alguna vez que este interés ocurriría?

Cuando trabaja en teatros me daba cuenta que muchos problemas no podrían ser solucionados desde la misma institución, porque tenían que ver con políticas públicas en las que se necesitaba una voz a partir de una unión. En cierta forma no había sector, entonces me propuse crearlo y comenzar a trabajar. El paso en que estamos ahora es llegar a los más chicos y que requieran tener voz y adhesión de otros más grandes. Por eso, lanzamos la primera Encuesta Latinoamericana de Teatros, donde catastramos 450 por sobre las 600 butacas.

¿Cómo es la convivencia entre el arte y las nuevas tecnologías?

¿Te imaginas la cantidad de datos que somos capaces de levantar? Es astronómico. Pese a que recién estamos partiendo, nos empezamos a vincular en temas de Machine Learningy Data Science, porque pensamos que nuestra red de contactos es enorme a nivel latinoamericano, sumando a Estados Unidos y España. Son 38 teatros, la capacidad de impactar es enorme y si levantamos proyectos de gran envergadura se puede obtener información de manera fácil, en horas. Esa es la gracia.

Considerando que los teatros funcionan por temporadas, por lo que sería más fácil analizar temas como la asistencia, el tipo de público que asiste, en qué momentos de la semana, etc. 

Exacto. Cuando estuve en el Municipal de Santiago formamos el área de estudios, lo que nos generó harto conocimiento de nuestro público. Las razones de por qué asistían, también de por qué no, la herencia del capital cultural. El primer paso para trabajar con las nuevas tecnologías es que el interés nazca de los mismos teatros, con un análisis sobre por qué su público asiste, qué le gusta más, que no. De repente, se pueden encontrar razones que están apareciendo acá y que pueden ser sintomáticas de otro país, o quizás tendencia a nivel mundial.

Sobre todo, considerando la masificación de las comunicaciones, donde un mensaje puede aumentar enormemente si proviene de una asociación.

Sí. Si tu asociación no tiene institucionalidad, tu red se terminará acabando. He hablado hartas veces para armar una red de teatros regionales en Chile. Sé que algo existe, pero no existe un coordinador específico de ese proyecto. Cuando no tienes un profesional completamente dedicado a eso, es muy difícil avanzar. Una red latinoamericana funcionará mejor cuando los países cuenten con las suyas, bien organizadas. ¿Por qué funcionó el World Opera Forumy el Día Mundial de la Ópera? Porque hay tres organizaciones potentes. Pero luego, para que la circulación y la coproducción funcionen mejor en Latinoamérica, tiene que haber entrenamiento de la organización a nivel nacional porque no todos pueden coproducir internacionalmente, pero te aseguro que muchos pueden hacerlo en Chile.

¿Por qué?

Porque no tienes barreras arancelarias, gastos aduaneros de visado, porque todo se produce acá en Chile. Si no existe eso, la práctica de la coproducción y la circulación de espectáculos, no puedes llegar y ponerte a exportar porque será un desastre. Por esto te digo que esto es como un músculo, porque deben estar bien entrenados.

—Volviendo a Escena, en el sitio web aparece que su uso genera un “mercado secundario”. ¿Qué significa eso?

En que los teatros ganan plata comercializando sus producciones “en bodega”. Si las haces circular, te resultará mejor porque ya invertiste y ocupaste espacio de bodegaje. A partir de nuestra experiencia, te aseguro que es posible gastar hasta 50 mil dólares solo en eso. Es una vía de negocio y un servicio que ayuda a ser más eficiente con la plata. Otra manera en que pueden generar recursos es por el arriendo de salas. En la medida en que están expuestas, otros pueden arrendarlas. Es lo que menos hemos desarrollado porque nos enfocamos en producciones y también en artistas, pero nuestra idea a futuro es tener un calendario integrado de fechas, como Airbnb. Así podemos decir ya, viene este productor internacional, quiere hacer esta gira en marzo de 2023, estas son las disponibles. Analizas el teatro y envías una reserva.

Eso mismo, ¿cómo se realiza hoy en día?

Uf. Teléfono, mail, contactos. Googlear“teatros en Santiago”. Te mueres la cantidad de tiempo que se pierde. Muchas veces me preguntaron si el Teatro Municipal estaba disponible para tal fecha, donde yo debía preguntarle al Director de Programación, y quizás él a otra persona, por lo que a veces pasaban dos semanas de espera.

A la larga, considero fundamental el trabajo de esta plataforma porque se enmarca dentro de nuestro contexto de Transformación Digital. Especialmente, en una industria tan clásica y tradicional como lo es el arte.

Hasta que los mismos teatros no vean el beneficio de integrar una comunidad, no entregarán su información. Por ejemplo, el Teatro Municipal de Santiago puede tener 15 días desocupados, los que sabe con un año de anticipación. Te aseguro que si los diera a conocer, se arrendarían mucho más fácil. Esa es para mí la concientización de todo esto: que todos creceremos artísticamente con la Transformación Digital.


Imagen principal cortesía Kilyan Sockalingum / Unsplash. Interior cortesía Alejandra Martí.

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07/09/2019 / Autor: Marcelo Salazar

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