Cuando ya ha transcurrido más de la mitad del año, es común que los colaboradores comiencen a sentir cansancio. De hecho, diversos estudios realizados por compañías para medir la satisfacción laboral nos han demostrado que en esta época los trabajadores generalmente no se sienten tan motivados como a comienzos de año.

Por ello, resulta clave que las organizaciones se preocupen de mantener contentos a los colaboradores, entregándoles a los superiores las herramientas necesarias que les permitan motivarlos.

Es necesario que las empresas empiecen a enseñarles a las jefaturas cómo ser buenos jefes. En este sentido, juega un rol fundamental que ellos entiendan el valor de escuchar puntos de vista diferentes y que sepan reconocer el buen desempeño de los individuos o equipos.

Sin duda, al recibir este feedback, los trabajadores aumentan su motivación y rendimiento laboral.

En esa línea, por ejemplo, el programa ReconoSER que se desarrolla en Sodexo premia la excelencia de los trabajadores. Su objetivo es capacitar a las jefaturas para que se estimule el reconocimiento social en la oficina.

Lo importante de profundizar en estas experiencias es que implican una innovación, y a la vez, un llamado a las empresas para que se apoyen en un instrumento metodológico de motivación de las personas.

De acuerdo con un estudio realizado por las empresas Make Their Day y Badgeville en Estados Unidos, el 83% de los encuestados señaló que ser reconocido por sus aportes es más gratificante que el dinero y el 88% agregó que el reconocimiento por parte de la gerencia es muy motivador.

Es por esta razón que las empresas deben concederle un valor fundamental al nivel de satisfacción de sus trabajadores, sobre todo cuando se pone en marcha la segunda parte del año.

Las empresas debemos invertir en formación para los ejecutivos con el fin de proporcionarles recursos que permitan estimular a sus equipos y así aumentar su rendimiento. Está comprobado que es preciso valorar a las personas para crear valor.

Las empresas deben comprender la importancia de establecer una estrategia de reconocimientos como parte de las políticas corporativas, garantizando que el capital humano desarrolle un real compromiso con la misión, visión y valores, entre los que se encuentra contenido también el crecimiento y la productividad que se buscan en la organización.

Invertir en esta área es una necesidad que, a largo plazo, rendirá frutos dentro de la compañía.

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