Hace cuatro años que Samsung, junto a Fundación País Digital, trabajan en favor de que más niños y niñas de nuestro país se acerquen al pensamiento computacional y al desarrollo de habilidades del siglo XXI, a través de la creación de tecnología.

Durante este tiempo, hemos puesto especial foco en prepararlos para convertirse en la sociedad del futuro, brindándoles herramientas a sus docentes para innovar en el método de enseñanza y lograr sembrar en sus estudiantes una mayor inquietud por el conocimiento tecnológico.

Con esta convicción, hemos trabajado de manera muy profunda con más de 3 mil estudiantes a lo largo del país, quienes aprenden, durante todo su año escolar, a programar aplicaciones móviles. Sin embargo, esta experiencia de aprendizaje digital ha puesto en evidencia importantes desafíos que se extrapolan a toda la industria tecnológica, de telecomunicaciones y de innovación: fomentar la incorporación de más talentos femeninos.

Y es que, precisamente, nuestra industria tecnológica está compuesta en su mayoría por hombres, pareciendo ser que la tecnología y los trabajos que se asocian a ésta son más bien “oficios masculinos”. Lo dramático es que esta situación se ve reflejada desde el sistema escolar. Prueba de esto es lo que observamos a diario en nuestro proyecto “Programa tus Ideas”, una iniciativa que desarrollamos en Samsung y que enseña a programar a miles de niños de escuelas vulnerables, donde son más hombres que mujeres los que participan, a pesar del esfuerzo por lograr que más profesoras y estudiantes se dediquen a crear tecnología.

La situación es aún más desafiante si hacemos un zoom a la educación Técnico Profesional. En nuestra Academia “Programa tus Ideas”, donde trabajamos específicamente con alumnos de Liceos Técnico Profesionales que imparten la especialidad de programación, observamos que el capital humano de la industria sigue siendo dispar en género. De nuestros egresados del año 2018, sólo un 20% correspondió a mujeres.

Por ello, quisiera hacer una invitación muy especial a la industria tecnológica a articular, en conjunto, un ecosistema que permita no sólo apoyar fuertemente la generación de conocimiento tecnológico en la educación técnico-profesional, sino también, que cada día más niñas y jóvenes se apasionen con las ciencias, la tecnología, las matemáticas, la robótica o la innovación, y que desde su rol –y su pasión- puedan aportar a nuestro país, a la economía del futuro y a la participación femenina en el importante proceso de la Transformación Digital.

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