El espíritu emprendedor conlleva mucha pasión. Pasión que es fundamental para sobrevivir ante todas las dificultades que se enfrenta cuando se está emprendiendo. Reinventarse, retroceder, mejorar, avanzar, innovar, crear, recrear, resistir, y persistir, son cualidades vitales, que no necesariamente se tienen, sino que se adquieren con el tiempo.

Por eso, son muy importantes las habilidades que el emprendedor vaya desarrollando para salir adelante a lo largo de su vida. Las  hard skills o conocimientos técnicos, que se aprenden en libros y en las salas de clases, son por cierto muy útiles y necesarias. No obstante, a mi juicio, son las soft skills o “habilidades blandas” las que realmente marcan la diferencia para un emprendedor que se quiera destacar en el mercado.

Me refiero a esos hábitos y comportamientos que nos distinguen y que marcan la diferencia al momento de emprender y resolver un problema. Ventas, gestión de equipo, liderazgo, productividad, y habilidades comunicativas, junto con la inteligencia emocional, la gestión del tiempo y el  manejo de la frustración.

Las “habilidades blandas” son las que realmente marcan la diferencia para un emprendedor que se quiera destacar en el mercado.

Si tú has decidido emprender, te recomiendo que desarrolles estas habilidades que te permitirán enfrentar los retos que todo emprendimiento acarrea. Desarrolla autonomía, compromiso con el proyecto y enfréntate con  grandes inclinaciones a innovar y desarrollar soluciones.

Un estigma que tenemos y debemos superar como emprendedores, la sociedad y el resto del entorno en que se relacionan con el mundo empresarial y emprendedor, es la superación de los obstáculos. Partir enfocándose en las fortalezas es imperativo: auto conocerse, siendo reflexivos frente a los fracasos, tener una actitud resiliente, superar los puntos débiles y crecer adoptando nuevos conocimientos, son también espacios importantes de desarrollar. Así también lo es tener clara la visión con mucha perspectiva y capacidad de aprendizaje.

Progresar, llegar a puerto, obteniendo logros y constantes crecimientos es entonces el desafío permanente, una gran ventaja ya que adquirimos experiencias y aprendizajes de estos errores cometidos, para aumentar así la posibilidad de éxito.

Para compartir sobre éstas y otras reflexiones es que nos reuniremos todos los emprendedores el próximo 8 de agosto a partir de las 18:30 horas en la Estación Mapocho, para la VIII Cumbre ASECH. Es a juicio de nuestro gremio, el evento más importante del ecosistema de emprendimiento e innovación en Chile, y una oportunidad única que tenemos todos los emprendedores de reunirnos y plantear nuestra hoja de ruta para adelante. La invitación es a que todos quienes quieran ser parte de esto, nos acompañen ese día.

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