Este año Temuco fue sede la V Cumbre de la Educación y la Difusión de la Astronomía, un encuentro organizado por CONICYT y la Universidad de La Frontera. En esta cumbre tuve la oportunidad de compartir mi experiencia en una iniciativa de la Unión Astronómica Internacional (IAU) llamada Hands in the Stars.

Este proyecto, alineando con uno de los cinco objetivos del plan estratégico 2030 de la IAU, está orientado a potenciar la inclusión en astronomía. Como tal, consiste en compilar términos astronómicos en todas las lenguas de señas del mundo que quieran participar, siendo Chile un polo fundamental en el desarrollo de la astronomía mundial, no podíamos estar fuera de esta iniciativa.

La inclusión, en este contexto, es un concepto amplio en el que el objetivo final es garantizar el acceso universal a la información y al conocimiento. Es bajo esto que el uso de la lengua de señas, como vehículo de comunicación y aprendizaje, puede jugar un papel importante.

«El acceso al conocimiento no debería ser excluyente, sino un derecho de todos y todas».

Nuestro grupo de trabajo, formado por la profesora de lengua de señas Chilena de la UMCE, Verónica Castillo, y la intérprete Macarena Nieto, contribuyó a la iniciativa con una serie de 44 videos de términos astronómicos en esta lengua. En noviembre de este año, el proyecto fue presentado en un simposio internacional dedicado a la diversidad y la inclusión organizado por la IAU en Japón. Combinando este aporte al de otros países, el proyecto permitirá promover y facilitar la enseñanza de la astronomía en la comunidad sorda del mundo. Este trabajo es una gran oportunidad para ampliar la disponibilidad de herramientas educativas no solo para la comunidad sorda, sino que para los oyentes también.

En la cumbre de Temuco, la audiencia fue de divulgadores científicos, educadores y estudiantes, lo que además generó un espacio de co-aprendizaje muy provechoso, ayudando a preparar el terreno en La Araucanía para lo que viviremos en el próximo eclipse. Esperamos que esta actividad ayude a alistar a la comunidad para orientar este hito hacia una actividad “inclusiva”.

En Chile existen cerca de medio millón de personas que conocen y usan la lengua de señas. Al ser parte de este proyecto, y al desarrollar ciclos de charlas astronómicas que incluyen interpretación en lengua de señas, nos dimos cuenta de que impactamos no solo en esta comunidad. Con nuestras actividades podemos llegar a tres grupos de personas: la comunidad sorda, los intérpretes y el público general.

A la comunidad sorda llegamos dado que facilitamos su acceso a la información científica. A los intérpretes llegamos, pues se van formando en lengua de señas técnica. Al público general, porque le mostramos la necesidad de considerar la forma de hacer más inclusiva su propia labor profesional. No solo en la ciencia se requiere de intérpretes. Toda actividad profesional que esté en contacto con público debe estar consciente de esta necesidad.

En AUI/NRAO, a través de la iniciativa PROVOCA, trabajamos con la misión de apoyar las vocaciones científicas de las niñas, de modo que no existan barreras para que puedan acercarse a ciencias como la astronomía. Pero el espíritu de PROVOCA es que no haya barreras para nadie. Si el obstáculo es la comunicación, es fundamental percatarse activamente de la forma en que transmitimos el conocimiento, y cómo esta puede estar excluyendo a parte de nuestra sociedad. Además, utilizar otros sentidos para aprender nos ayuda a desarrollar la creatividad, a imaginar cómo comunicar colores, texturas, y muchas otras características de un objeto de otra forma, acercándonos tanto a la ciencia como a las personas. El acceso al conocimiento no debería ser excluyente, sino un derecho de todos y todas. Los invito a trabajar por una astronomía, y una sociedad más inclusivas.

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