Es URGENTE eliminar el paradigma que define la innovación como algo absolutamente novedoso, que no existía: 100% nuevo. Al innovar lo que se crea es VALOR y no necesariamente un producto o servicio.

La clave es crear valor y compartirlo, que solucionemos o respondamos a un problema, necesidad o insight de personas, mejorando así en algún aspecto su calidad de vida.

Durante el 2011 en clases de innovación y emprendimiento he conversado con más de 500 personas con diferentes cargos, oficios, profesiones y sobretodo con múltiples objetivos de vida. Todos a la hora de citar ejemplos de innovación coinciden en Apple, Google, 3M, Facebook, Skype y Groupon. Esto nos confirma que quienes promovemos la innovación hasta ahora hemos hecho muy mal la pega.

¿Acaso la innovación sólo es propiedad de extraordinarios talentos académicos? Es un gran error instalar esta idea y hacerla exclusiva para quienes se pasean por Silicon Valley. Sin ir más lejos, el único ejemplo de empresa “antigua” es 3M: es un ícono de innovación corporativa, de productos con altos niveles de investigación y desarrollo. Es alta tecnología y por ende un tema lejano para nosotros.

A partir de la convicción de que la innovación y el emprendimiento consisten en crear valor, siendo éstas las principales fuentes de progreso para personas, empresas y sociedades es que tenemos el deber de democratizarla, arrancar del paradigma de que es alta tecnología o está reservada a genios locos. Es más, debiésemos prohibir en Chile la película Red Social, ya que valida la percepción de que una noche de cervezas por despecho llegas a tu casa, programas y te haces millonario ¡IMPOSIBLE!

Con trabajo duro, agallas y DESAFIANDO modelos establecidos podremos resolver, descubrir y entender problemas que afectan a mucha gente y construir una solución. En ese proceso se puede fracasar mil veces, quizás el problema se mantenga pero finalmente se llegará a la solución. Por ejemplo: ¿Qué era el Merkén 15 años atrás? Era ají cacho de cabra, mezclado con semillas de cilantro originario del pueblo mapuche. Hoy es una especia sofisticada, gourmet, que puedes comprar incluso en SOHO en NYC.

Conocimiento existente que se convierte en valor.

¿Qué era el cordero 15 años atrás? El cordero era la carne grasienta y pesada que se come desde la zona centro hasta el extremo sur. Hoy el garrón de cordero a la menta es el plato de fondo en los más refinados matrimonios de Santiago.

Conocimiento existente que se convierte en valor.

¿Qué era la cumbia 15 años atrás? Música de los “segmentos populares”. Hoy es tocada por grupos en las principales discoteques de los barrios altos, son éxito de venta con sus temas nuevos y también con música compuesta hace 50 años atrás.

Conocimiento existente que se convierte en valor.

La clave de la innovación y el emprendimiento está en convertir conocimiento existente en soluciones potentes para problemas nuevos o resignados, construyendo modelos de negocio que permitan entregarles ese VALOR a los consumidores de manera evidente.

Para reflexionar ¿Cuántos inteligentes o gente muy capaz conoces que no les guste vender? El rol como emprendedor innovador es tomar estos elementos, incluso los considerados “flaites” y convertirlos en VALOR.

¿Qué tal si buscamos conocimientos y/o capacidades para transformarlos en valor?

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