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Resulta complejo entender el mercado laboral. La infinidad de factores que inciden en los indicadores de empleabilidad moldean un escenario en el que debemos poner atención permanentemente, haciéndonos la siguiente pregunta: ¿De qué manera podemos trabajar como sociedad para lograr una incorporación real y efectiva de las mujeres al mundo del trabajo?

En Estados Unidos, por ejemplo, cada 10% más de mujeres que ingresan al mercado laboral, los salarios aumentan -en promedio- 5%.

Se trata de números que pueden ser todavía muy tibios si buscamos un cambio radical en la radiografía laboral y en la reducción de las brechas de género. Sin embargo, cuando logramos incluir este tipo de análisis en nuestra discusión, las posibilidades para encontrar mecanismos de inclusión se amplían.

Harvard Business Review plantea que en el país del norte se logró una transición del 34% de mujeres activas en el mundo laboral en 1950 a casi el 57% en 2016.

En Chile las cifras más recientes sobre el mercado laboral indican que la participación femenina alcanzó un 48,5% en comparación con el 71,2% que registran los hombres entre 2010 y 2017, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Es una cifra potente, que nos muestra cómo aún existe un importante esfuerzo que debemos realizar como sociedad para reducir al máximo las brechas de género en un área tan sensible para el bienestar de millones de familias.

La Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2010-2016, en tanto, indica que un ingreso medio mensual 31,7% menor para las mujeres en comparación a los hombres. En términos del ingreso mediano mensual, este número alcanza el 25%.

Si logramos tomar conciencia real de lo que estos datos significan y el impacto que tienen para la calidad de vida de gran parte de la población, podremos generar aquellos cambios que se necesitan para construir un nuevo perfil laboral en Chile.

Se requeire un mundo del trabajo diverso e inclusivo, en el cual la economía crezca y en donde todos nos beneficiemos, es absolutamente posible. Se trata, en gran medida, de perder el miedo y aunar voluntades.

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