Pongamos la seguridad en perspectiva.  ¿Sientes  seguridad al subirte a un ascensor? ¿Qué es lo que te da seguridad?, ¿Su aspecto? ¿Tamaño?  ¿Iluminación? ¿Los comentarios de otros usuarios? Ciertamente el elemento estético puede brindarte confort, pero la certificación y mantenciones a la vista del usuario son la tarjeta de presentación que entrega las credenciales necesarias para subirte y usarlo. Pero ¿y si ese papel fue manipulado y la firma no se condice con una visita periódica de un especialista en mantención de ascensores? Está dentro de las posibilidades. El sistema es vulnerable y una firma hoy en día es solo un complemento a un servicio de vital relevancia, como lo es una mantención.

Así como con los ascensores puedo citar otro ejemplo. Los sensores de velocidad de un bus de transporte de pasajeros. Usted puede ver la velocidad a la que se moviliza. Pero ¿realmente tiene la certeza de que esa información es fidedigna? Podemos recurrir a otros ejemplos, como los sensores de calor, las alarmas antiincendios, etc. Todo aparato o sistema es susceptible a fallas y el gran desafío es mantenerlos en óptimo funcionamiento.

Seamos visionarios y comencemos a trabajar en las necesidades actuales para prevenir los problemas del mañana. La seguridad es una responsabilidad de todos.

Otro punto de gran relevancia es la disponibilidad de dicha información para usted como usuario final de estos servicios. Aparte de transparentar un buen trabajo de mantención de las máquinas y sistemas, pueden entregar seguridad a sus clientes. Cuando usted, como usuario, se sube a un avión, probablemente le sería útil y le gustaría saber si éste ha tenido sus mantenciones periódicas, o si es que ha presentado fallas recientemente.  Son puntos en los que la industria aún no ha fijado sus ojos a la hora de transparentar esta información, y que resultan demasiado relevantes cuando se tratan de acciones relacionadas, incluso, con la vida de los usuarios y eventuales accidentes.

Por otra parte, si las empresas pusieran la seguridad de sus clientes como prioridad, podrían evitar accidentes tan lamentables como el ocurrido el domingo 1 de diciembre en Antofagasta, donde según relatos de sobrevivientes, el bus iba a exceso de velocidad; o el derrame de petróleo que afectó a la región de Osorno en el mes de junio de este año, el cual impactó a más de 48.000 viviendas dejándolas sin agua potable por días; o el apagón  de electricidad en mayo de este 2019, que dejó más de 11.950 clientes sin suministro eléctrico.

La importancia de poner estos temas en el debate público es justamente para desarrollar una cultura de prevención, porque para prevenir es indispensable mantener correctamente todo. Realizar mantenciones periódicas, exhaustivas y profesionales, informando a los usuarios respecto a los servicios que están utilizando. Es un lindo desafío con el cual se puede aportar en gran manera a la seguridad y optimización de la industria chilena. Seamos visionarios y comencemos a trabajar en las necesidades actuales para prevenir los problemas del mañana. La seguridad es una responsabilidad de todos.

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