El proceso de inversión en el ámbito de las ERNC, impulsado en buena medida por la legislación vigente, por la reducción de costos, la afluencia de inversionistas de todas partes del mundo y el progreso en las evaluaciones ambientales, ha sido notable. La capacidad instalada ha aumentado vertiginosamente: sólo en los últimos tres meses se incrementó en un 32% respecto de diciembre de 2013. En este año se ha producido la entrada de algunos proyectos emblemáticos solares y eólicos, así como el inicio de las obras de una planta CSP. Estamos ante una industria bastante dinámica donde la Ley 20/25 sin duda pone incentivos muy claros para generar las condiciones económicas que hagan viables estas inversiones.

Si bien hay un progreso tecnológico que ha hecho que los costos caigan significativamente, sin duda se mantienen algunas restricciones u obstáculos, más allá de los costos y sus características técnicas, y que tienen que ver con aspectos regulatorios. En ese sentido, la Agenda Energética lanzada por la Presidenta Michelle Bachelet plantea una serie de medidas que son muy importantes para que las ERNC puedan competir sin desventajas frente otras fuentes.

Quizás lo más crucial de la Agenda es el establecimiento de la comisión que va a estudiar la modificación de los mecanismos de licitación, para evitar que se estructuren licitaciones que en la partida dejen afuera a las ERNC, que es lo que ha ocurrido hasta ahora. Todos los elementos que están planteados en la Agenda Energética nos permiten estar muy optimistas respecto de cumplir las metas de la ley en forma eficiente y avanzar hacia una matriz que aproveche nuestros recursos y que sea limpia en beneficio del país y las regiones.

La pregunta relevante para CORFO -que es la institución que tiene como objetivo central la innovación, el desarrollo tecnológico y el emprendimiento-, es si las ventajas que tiene Chile en ERNC y que son reconocidas por todos, si las tendencias mundiales en precios y costos y si los esfuerzos en investigación y conocimiento, nos dan la oportunidad de cumplir un rol en materia de innovación, que sea capaz de aprovechar la inversión que viene en los próximos años y poder participar en ámbitos de investigación o incluso en áreas más maduras, con posibilidades ciertas de desarrollo productivo e industrial.

El Consejo Nacional de Innovación en 2009, contrató una consultoría acerca de cómo concentrar esfuerzos en términos de I+D, innovación o simplemente de apoyo al desarrollo de capacidades productivas locales. A partir de ese análisis, se dedujo –entre otros elementos- que lo que puede hacer el país es ínfimo en materia de investigación en energía fotovoltaica. Sin embargo, sí hay posibilidades de integración tecnológica o industrial, desde la unión de las celdas fotovoltaicas, con microelectrónica y hasta las estructuras metálicas. En el ámbito solar térmico hay un enorme potencial vinculado a la investigación en materia de almacenamiento y cogeneración, en donde sí hay opciones de hacer desarrollo aplicado.

¿Qué hacemos con esto? Para eso surge la Agenda de Energía. En primer lugar, se ha definido un rol más activo del Estado en términos de proyectar y clarificar la matriz energética, pero también para transformar a Chile en un actor relevante en materia de innovación en aquellas áreas donde hay ventajas.

El rol que va a cumplir CORFO en esta materia es estimular el diálogo público-privado, levantar un diagnóstico de brechas con participación de los actores y concordar una hoja de ruta con el Ministerio de Energía, pero también con académicos y empresarios. Las gerencias de CORFO tienen los instrumentos de financiamiento para poder implementar estas iniciativas, lo que no es sólo discurso, sino una firme decisión de llevar a cabo lo que salga de estas conclusiones. La invitación es a participar en este proceso que llevaremos adelante con el Ministerio de Energía, para tener claro aquellos sectores en los que creemos que Chile puede hacer industria, innovación e incluso investigación y desarrollo.

El Centro de Energías Renovables va a cambiar su alcance y se transformará en el Centro de Innovación y Fomento de las Energías Sustentables, porque nos interesa promover la sustentabilidad en la forma más amplia. El rol del nuevo CIFES va a ser apoyar al Ministerio y a CORFO en la implementación de estos programas de innovación y desarrollo productivo. Va a ser el músculo que nos va a permitir coordinar y articular nacional e internacionalmente, todas estas iniciativas y tener la posibilidad integrar una visión de todos los programas dispersos de modo de aprovechar las sinergias.

Vamos a trabajar con el CIFES muy claramente con los centros de excelencia internacional para establecer metas que tengan que ver con aportes a esta visión de desarrollo nacional. Impulsará el desarrollo de proveedores tecnológicos y de servicios auxiliares, de modo que estén en el centro de nuestra agenda.

Estamos convencidos de que podemos hacer lo que delineó la IEA que es crear al menos en el ámbito solar, un mini clúster, con producción nacional y desarrollo en aquellos ámbitos en donde somos complementarios respecto de lo que se hace a nivel mundial, donde además hay especificidades que tiene que ver con nuestros elementos verticales de producción, como la minería o la fruticultura.

La clave es identificar dónde están los cuellos de botella para levantar una visión de mediano y largo plazo para el futuro del país.

Fuente: Centro de Energías Renovables

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