La oficina vive momentos de cambios y se transforma en software y aplicaciones. Hace tres décadas esta afirmación podía resultar futurista, pero hoy es una realidad cotidiana y que podemos comprobar haciéndonos algunas preguntas simples como ¿qué utilizas para tomar notas? ¿en dónde redactas documentos? ¿utilizas un calendario físico para registrar fechas o actividades relevantes?, entre otras.
Pero eso no es todo. Hoy existe una generación que tiene todo lo que necesita para trabajar entre sus manos (o en el bolsillo): el celular. Son empleados que acceden a la información corporativa, responden emails, hacen conferencias, entre otros, desde este dispositivo móvil. Son empleados que hacen «phone office» todos los días en algún momento.
Y esta realidad genera algunos desafíos para las empresas dónde la tecnología se presenta como aliada para mantener el equilibrio necesario entre darle libertad al staff para usar los dispositivos que les resulten más cómodos y -a la vez- no perjudicar a la compañía en términos de seguridad y productividad.
Quisiera abordar al menos tres que tienen una importancia básica.
1. Potenciar la colaboración móvil
Trabajar juntos no quiere decir estar en el mismo lugar físico. Y la realidad laboral actual nos encuentra muchas veces en la necesidad de contactarnos con nuestros equipos de trabajo desde distintos lugares y situaciones, viajando a la oficina, en el aeropuerto, mientras esperamos que nos reciba un cliente.
En este sentido, para que la utilización de nuestro smartphones para trabajar sea productivo es necesario garantizar que los empleados puedan colaborar y estar comunicados de la forma más eficiente. En este sentido, brindarles la posibilidad de hacer conferencias, tanto de voz como de video, en alta calidad es algo vital.
2. La seguridad siempre será una prioridad
¿Qué pasa si se exponen los datos de clientes? ¿O si se da a conocer ese plan estratégico para el nuevo lanzamiento de un producto antes de tiempo a la persona equivocada?
El uso de dispositivos móviles permite una mayor flexibilidad y la oportunidad de beneficiar al negocio gracias a la movilidad empresarial, pero también genera el desafío de no perder el control y la seguridad de los datos corporativos.
Por eso es que contar con herramientas de gestión de dispositivos móviles (MDM, según su sigla en inglés) hace posible brindar acceso a los datos garantizando su seguridad.
3. No perder de vista a la red
A medida que crece la cantidad de dispositivos que se conectan a la red corporativa, se suman aplicaciones y video conferencias entre otros, por lo que el uso de la red se vuelve más complejo. Por eso, no hay que perder de vista la necesidad de optimizar la red para que esté a la altura de las necesidades de los empleados.
La generación del «phone office» espera acceder a toda la información que necesita para trabajar con una experiencia de uso excelente. En este sentido, las redes definidas por software (SDN) y la virtualización de funciones de red (NFV) son el futuro y el paso que toda compañía que quiera potenciar su movilidad debe dar.
 
Es claro que la movilidad llegó para quedarse y que está redefiniendo el espacio de trabajo. A su vez, las nuevas generaciones de empleados van marcando el camino hacia dónde evoluciona la forma en la que trabajamos.
En este escenario de cambios, las empresas deben estar preparadas para darle la bienvenida a novedosos espacios de trabajo, potenciando los beneficios de hacerlo y reduciendo al mínimo los riesgos.

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