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La tradicional fabricación sustractiva, en la que un sustrato dado se transforma en producto a través de la remoción de material; y las nuevas técnicas de fabricación aditiva, generalmente asociadas al concepto de impresión 3D, en las que casi sin desperdicio se va sumando material hasta configurar un objeto terminado, están alimentando la idea de que todos seremos productores de los bienes y objetos que necesitamos en nuestra vida cotidiana.

Como que se vivirá en un modo parecido al de Star Trek, en el que -con impresión 3D- se puede fabricar cualquier cosa, desde comida, hasta tejidos vivos (lo que ya es una realidad en algunos laboratorios), dejando de ser necesaria la industria propiamente tal.

Por eso es que desde hace algunos años se escucha que estamos insertos en la llamada Cuarta Revolución Industrial, proceso en el que las máquinas automatizadas de fabricación se masifican y -en teoría al menos- todos seremos productores de los bienes y objetos que necesiteamos en nuestra vida cotidiana.

Aunque atractiva, me parece una idea errada o -por lo menos- muy lejana en el tiempo. Para llegar al paradigma de “una casa = una fábrica”, hay al menos dos grandes barreras que superar:

1. La barrera del conocimiento

2. La barrera de la escala

En el primer punto, un elemento relativamente olvidado es que gran parte de fabricar aún tiene que ver con la experiencia, con el conocimiento decantado y derivado de ella.

Estamos lejos de tener máquinas autónomas que tengan incorporada esa inteligencia para responder a situaciones distintas con soluciones adecuadas.

Quizás, en el mediano plazo, esto no sea tan complejo con el desarrollo de la AI (Inteligencia Artificial), pero aún queda camino por recorrer.

Y en el segundo caso, en tanto, nos encontramos con las características de tamaño, peso y complejidad de los objetos.

No todos los objetos son factibles de ser fabricados en casa, al menos no con los avances de esta etapa tecnológica.

Pero que no se malentienda. La Cuarta Revolución Industrial es una realidad y pruebas de ello las encontramos en todos lados: la cantidad de talleres universitarios con tecnologías de fabricación por control numérico, la red mundial de fablabs y makerspaces, el número de impresoras 3D en casas y oficinas, los muchísimos talleres pequeños con máquinas relativamente sofisticadas y los miles de estudiantes que egresan año a año de universidades nacionales con conocimientos en fabricación digital.

Sin embargo, parece más preciso plantear que nos encontramos en una etapa de transición, en el que -efectivamente- estas tecnologías están llegando cada vez a más usuarios, pero aún estamos lejos de que se transformen en LA forma de fabricar nuestras cosas.

Si se pone atención en los objetos, dejando de lado el cómo se fabrican, la Cuarta Revolución Industrial ya fijó en el imaginario colectivo la personalización como una necesidad.

Hoy cada vez más productos vuelven a ser entendidos por el usuario como factibles de ser ajustados a sus gustos y necesidades específicas y esta tendencia sólo tiende a crecer.

El problema es que la antigua promesa de personalización no ha encontrado eco real en la base productiva y la gran industria sigue operando en la lógica de economías de escala y producción por volumen.

Es precisamente en la tensión entre estas dos tendencias -democratización de la fabricación digital y fuerte necesidad de una mayor personalización- donde se encuentra la gran oportunidad de desarrollo industrial de países como el nuestro, que se quedaron un poco al margen de las anteriores olas de industrialización.

Ambos fenómenos ponen el énfasis en lo local, en la generación de valor con recursos propios para demandas y necesidades también locales.

Chile se encuentra hoy en inmejorables condiciones para liderar esta nueva tendencia y transformar su industria. El desafío está en producir a pequeña escala, con importantes cuotas de personalización y productos a precios competitivos, dando un paso importante en la conversión de esta sociedad de consumidores en una nueva sociedad de productores.

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