El vertiginoso avance de las tecnologías de consumo masivo no sólo mejora la calidad de vida de las personas, sino que también el quehacer de diversas áreas, siendo su aporte transversal a la sociedad.

La reciente feria de electrónica de consumo del mundo CES 2017 -efectuada en Las Vegas, Nevada, Estados Unidos- así lo demostró. El encuentro, que ya va en su 50°edición, da cuenta de que sólo en el país del norte este sector tendrá casi US$300 mil millones en ingresos vía retail.

Pero, además de cifras, este encuentro da cuenta –ya hace medio siglo- cómo los cambios tecnológicos causan una verdadera revolución, desde cómo vivimos, trabajamos y nos comunicamos, hasta cómo definimos quiénes somos.
Por eso, la CES es una clara vitrina también para observar hacia dónde se encamina la innovación tecnológica.

Así como alguna vez allí se mostró el nacimiento del VHS como la gran novedad, hoy se dan a conocer tecnologías que parecieran sacadas de una película futurista, pero que son ya una realidad, pronta a masificarse, como automóviles y hogares inteligentes, televisores tan delgados como una tarjeta de crédito, ropa inteligente, computadores, smartphones y un sinfín de accesorios tech.

La promesa siempre es la misma: se trata de productos que prometen cambiar el mundo, transformar industrias y crear nuevos mercados.

Si es posible encontrar un denominador común, puede decirse que la conectividad es la estrella, pues los consumidores de todo el mundo están claros en sus beneficios. De hecho, la venta de dispositivos conectados se proyecta en 600 millones de unidades durante el presente año, lo que representa un incremento del 5% frente a 2016.

Asimismo, la realidad virtual, capaz de llevar el video a otro nivel, con importantes e insospechadas ventajas para el mercado de los juegos, el entretenimiento y el trabajo, ya está instalada como una de las tecnologías que seguirá sorprendiendo.

La inteligencia artificial, en tanto, ya es una realidad, con robots asistentes, en el que la ventaja indiscutida es Watson de IBM. En ese campo, también está la asistente virtual de Amazon, Alexa, que se integró a más de una docena de productos presentados en CES 2017. Entre ellos, refrigeradores, hornos y lavaplatos que pueden ser controlados vía Alexa.

Quizás es lejano el día en que veamos un robot asistente atendiendo una oficina pública en Chile. No obstante, es vital entender el potencial de todas estas tecnologías y la manera en que pueden ser un apoyo para el crecimiento, desarrollo e innovación del país en todos sus ámbitos. La tecnología está, ahora tenemos que aplicarla. La invitación está hecha.

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