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Detrás de un emprendimiento exitoso suele haber una buena asesoría. Y en cuanto a los aspectos legales, cabe hacerse la pregunta si la abogacía tradicional da respuestas efectivas a las necesidades del sector.

Dar con los profesionales adecuados es parte de la clave y su perfil debe compartir las miradas de los innovadores a los que se va a asesorar.

Por eso, ante la pregunta “¿Qué debe buscar una start up en un estudio de abogados?”, la periodista española especializada en prensa jurídica, Almudena Vigil, plantea un punto preciso. Dice que los emprendedores buscan abogados tan innovadores y disruptivos como sus ideas.

La experta subraya que asesorar a un emprendedor que pone en marcha un nuevo modelo de negocio implica contar con profesionales con conocimientos multidisciplinares, que puedan ofrecer un servicio jurídico global.

Los abogados que han formado parte de los procesos de revolución económica a través de empresas como Uber, Spotify, Amazon o Homeaway -por ejemplo- tienen algo en común.

Alejandro Touriño, socio del despacho Ecija y director del programa Start up Lawyers de IE Law School, señala que esos despachos legales “han entendido que las reglas del juego no son permanentes, que sus clientes estaban dispuestos a arriesgar y que necesitaban a una suerte de consejero para ese camino”.

De allí es que Touriño sostiene que el abogado que se disponga a asesorar a este tipo de proyectos innovadores requiere de un conocimiento específico de ciertas áreas del derecho, pero también conocer las necesidades particulares del emprendedor, de manera que pueda dar solución y anticiparse a los distintos escenarios a los que se va a enfrentar el negocio.

En definitiva, se podría decir que se trata de una nueva especialidad en el mercado de servicios jurídicos, porque este tipo de abogados debe contar con una visión global de los aspectos legales que puedan afectar a sus clientes.

Y sus conocimientos deben abarcar cuestiones muy diversas, que van desde la protección legal de una idea innovadora hasta los aspectos jurídicos de una ronda de financiación, pasando por todo lo relativo a los aspectos fiscales y laborales de la start up, la elección de la forma societaria, la regulación de la relación entre los socios o la anticipación ante las barreras legales que el emprendedor puede encontrar a la hora de internacionalizar su negocio.

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10/08/2017 / Columnista: Andrés JaraCeo de Alster Legal

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