Transición energética: Chile y su camino hacia las energías renovables

12/03/2019 / Autor: Raquel Lop

Chile tiene una gran proyección de energías renovables, teniendo a la solar como la más importante para realizar la transición energética hacia un modelo menos contaminante para el medio ambiente.

El cambio climático y el alza de hidrocarburos han hecho que se transporte a la agenda pública la necesidad de generar energías con bajo impacto ambiental, con el objetivo de preservar el entorno y el futuro de la Tierra.

De acuerdo con el informe “Promover una transición energética efectiva”, publicado por el Foro Económico Mundial, la mayoría de los países de América Latina todavía no están preparados para afrontar la transición energética. Sin embargo, Chile figura en el puesto 24 de 114 países analizados según el desempeño en la adecuación de sus instalaciones. Así, este país se coloca en el top tres de la región.

Este informe clasifica según el estado de sus sistemas energéticos y nivel de preparación estructural para realizar el cambio de energías para el futuro. Examina los países bajo tres directrices: acceso y seguridad energética; sostenibilidad ambiental del sistema; y potencial de crecimiento y desarrollo económico inclusivo. Además, analiza las condiciones existentes para la transición energética hacia un sistema con bajas emisiones de CO2.

El estudio desglosa, de esta forma, que América Latina debe mejorar en áreas de innovación, desarrollo de capital humano y seguridad de inversiones.

En un informe de Bloomberg New Energy Finance, llamado “Climatescope 2018”, se anunció que Chile fue señalado como el país con mejores alternativas para realizar proyectos con Energías Renovables No Contaminantes (ERNC).

Este estudio fue realizado a 103 países en vías de desarrollo y Chile encabezó la lista, seguido por India, Jordania, Brasil y Ruanda en cuanto a proyección de energías renovables.

La Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA) explicó que durante diciembre de 2018 las ERNC aportaron el 18% del total de la matriz energética de Chile, por lo que se acercan a la meta que el Estado, durante el gobierno de Michelle Bachelet, se había impuesto para el año 2025, la de llegar al 20%.

Cabe destacar que nuestro país, a lo largo de su territorio, posee las condiciones perfectas para alojar grandes proyectos de energías renovables que puedan alimentar el SIC. Las ERNC que son limpias, más económicas y estabilizan el sistema eléctrico también tienen una facultad relevante, además de poseer una percepción altamente positiva en la opinión pública.

Movilizar el transporte público, iluminar los hogares, las calles y formar parte de un agente de cambio no solo son aspectos positivos percibidos por la población. Estas aristas mejoran sustancialmente la calidad de vida de los usuarios y los empodera a seguir conductas que vayan en la misma línea de preservación del entorno.

Energía solar

Según la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA), Chile cerró el 2018 con el sector de ERNC superando los 5.000 MW en operación, además de contar con más de 1.200 que se encuentran en construcción.

Jorge Leal, Country Manager de PV Power by Solek Group, aclara que “es importante tomar en cuenta que las energías renovables son el paso al desarrollo sustentable de un país. Es por eso que nosotros apostamos en Chile por la generación de estos recursos y ser parte de los 1.200 MW que se encuentran en construcción para este año. Estamos en una época crucial dónde no tan solo vamos a definir el destino de nuestros recursos sino que seremos juez y jurado del medioambiente. Todos podemos cooperar con pequeñas acciones y, como grupo de inversión en energía solar, queremos ser parte del cambio”.

Con una amplia experiencia internacional, PV Power by Solek Group tiene proyectado inyectar a la matriz un total de 250 MW durante los próximos dos años, con una cartera diversificada en parques solares a pequeña escala.

De esta forma, la energía solar se plantea como un actor clave en energías renovables para Chile en este 2019 y años venideros.

 

Energía térmica, eólica y biomasa

En el año 2017, la tecnología termoeléctrica (carbón, gas y petróleo) recogió el 60% de la generación total de Chile. En un estudio elaborado por el consorcio PSR-Moray se prevé que la generación de energía térmica se reduciría al 25% en 2030 gracias al crecimiento de las energías renovables.

No obstante, aunque se disminuya la participación termoeléctrica, no se eliminará del todo ya que es necesaria la flexibilidad en el sistema. La energía solar no se genera de noche y el viento no siempre es constante, es por ello que, junto con los embalses, la tecnología térmica aportará esa flexibilidad que requerirá el sistema.

En el estudio también se establecieron los efectos que producirán a largo plazo la incorporación de energía variable (fuentes solares fotovoltaicas y eólicas) en el sistema.

Debido a la reducción de la generación de energía térmica, la publicación concluye que el 75% de la matriz provendría de fuentes renovables.

Así, según la modelación para 2030, el aporte hídrico a la matriz llegaría a alcanzar el 29%, mientras que la energía fotovoltaica y eólica sumarían el 42%. El 4% restante incluiría la biomasa, geotermia y la energía obtenida con el sistema de concentrador solar de potencia (CSP).

 

Descarbonización

Para que Chile pueda abastecerse energéticamente, se impuso que el 20% de la energía proviniese de energías renovables para el 2025. Pero además, para contar con un una matriz energética totalmente renovable en 2050, se impuso un porcentaje del 70% para esta fecha.

Para llegar a ese 70% en 2050, se creó una nueva medida consistente en no construir más centrales a carbón, o al menos que la construcción de nuevas plantas tengan sistemas de captura y almacenamiento de carbono.

Este hecho fue anunciado por el Gobierno en un acuerdo con las generadoras eléctricas, lo que podría dirigirnos hacia un mayor protagonismo de las ERNC, con predominancia de las renovables y el gas natural.

Enmarcado en el programa Política Energética 2050, esta medida incluye la creación de un grupo de trabajo para determinar las condiciones y el calendario del cese de las centrales de carbón que no cuenten con los sistemas de captura y almacenamiento.

Actualmente, el carbón representa más del 40% de la generación eléctrica en Chile, según datos del Ministerio de Medio Ambiente. Por ello, el cese gradual de las centrales existentes es necesario para realizar transición energética a las ERNC.

Para realizar este cambio, se requiere una adecuada gestión que tenga en cuenta los posibles impactos económicos, sociales y ambientales. Aun así, el camino hacia un futuro menos contaminante parece cada vez más factible gracias a las diferentes políticas implantadas y también gracias a la preocupación social por cuidar del medioambiente.


Imagen principal cortesía de American Public Power Association / Unsplash. Interiores: Andreas Gücklhorn, Jason Blackeye y Patrick Hendry / Unsplash

TAGS: Cambio climático / Chile / electricidad / Energía renovable / ERNC / transición energética

12/03/2019 / Autor: Raquel Lop

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