Transformación digital en una sociedad que envejece rápidamente: ¿Es posible?

06/02/2019 / Autor: Raquel Lop

El gran crecimiento del segmento de población mayor de 60 años hace necesaria una integración y colaboración entre las nuevas generaciones (nativos digitales) y las personas mayores para que, en el futuro, la transformación digital no sea un impedimento para el bienestar social.

La masificación de las tecnologías de la información y el uso de internet ha impactado directamente en la cultura y las prácticas sociales debido a la necesaria transformación digital, además de influir en otros aspectos como las finanzas o las formas de trabajo, más ágiles y organizadas gracias a la digitalización de los procesos.

La transformación digital se caracteriza por integrar la tecnología a estrategias a largo plazo que revolucionen la experiencia del cliente, el modelo de negocio o las operaciones de cualquier compañía u organismo.

No obstante, a pesar de la gran importancia de esta transformación digital en todos los sectores para poder ser competitivos tanto a nivel laboral como socialmente, ha causado una gran brecha generacional donde los más mayores se encuentran inmersos en un mundo que no les es del todo conocido.

Por ello, es necesaria la colaboración entre generaciones, más teniendo en cuenta que según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la población mundial mayores de 60 años pasará de ser un 13% en 2017 a un 28% en 2100.

Estos datos demuestran que el crecimiento del sector poblacional de más de 60 años es más rápido que el de las personas más jóvenes, quedando patente que se requieren medidas para que en el futuro se garantice el bienestar de estas personas en todos los sentidos.

“Para sintonizar esta transformación social con la transformación digital del mundo es necesario que tanto nativos digitales, millennials, fuerza laboral automatizada, robots cada vez más inteligentes, como la población que envejece, deben convivir trabajando en conjunto, colaborando, discutiendo, demandando nuevos productos y servicios o demandando productos y servicios tradicionales o clásicos”, explica Juan Pablo Rozas, consultor en Transformación Digital y director de Andestic Group y CEO de Patagonia IT.

El discurso ha cambiado. En la actualidad no son las generaciones jóvenes quienes aprenden de la experiencia de las personas mayores, sino que se ha dado un vuelco y ahora el aprendizaje es bidireccional. Mientras los nativos digitales aprenden de las generaciones con más experiencia, éstas a su vez aprenden de las nuevas generaciones para sumarse a la digitalización y nuevas tecnologías.

La electricidad es la nueva transformación digital

Muchos temen que los robots los reemplacen en sus trabajos o que los jóvenes nativos digitales ocupen sus puestos por menos dinero o por estar más adaptados a la “nueva realidad digital”, pero señala que esta discusión no es algo novedoso, ya que hace varias décadas atrás, el acceso a la electricidad trajo las mismas discusiones, haciendo referencia al libro “Does IT Matter?” de Nicholas Carr donde se presenta esta analogía.

La disrupción que presentó el acceso a la energía eléctrica en el siglo XIX, y que proporcionó ventajas sustanciales a las empresas que la adoptaron, tiene cierta similitud con lo que es hoy el acceso a las nuevas tecnologías.

A pesar de la creación del cableado de la red eléctrica a principios del siglo XX, la electricidad seguía siendo un recurso escaso y los fabricantes y otras compañías que pudieron aprovecharla construyendo sus propios generadores obtuvieron una ventaja operativa importante, ya que podían iluminar de mejor manera sus lugares de trabajo y hacer funcionar su maquinaria por más tiempo.

Dentro de este mismo período, muchas grandes empresas crearon el nuevo puesto de administración de “vicepresidente de electricidad”, un reconocimiento del papel transformador de la electrificación en empresas e industrias. Pero a los pocos años, a medida que disminuía la importancia estratégica de la electricidad, los vicepresidentes de electricidad fueron desapareciendo de la jerarquía corporativa.

“Si cambiamos las fechas y las tecnologías mencionadas a la actualidad, la historia se repite ¿no? En aquella época, ¿no tendrían los mismos temores al cambio que tenemos hoy? Es discutible, pero incluso podríamos pensar que ese cambio de hace 200 años puede que haya sido de mayor impacto y más disruptivo que muchas de los cambios que estamos discutiendo en estos momentos en Transformación Digital”, afirma Rozas, el CEO de Patagonia IT.

Aprender de la historia

Para Rozas, lo importante de esta historia es que logramos sobrevivir a ella: “Aprendimos a convivir con esas tecnologías: los trabajos cambiaron, la economía cambió y para todos nosotros hoy en día son cosas habituales”.

Así pues no queda otra solución que aprender del pasado e intentar adquirir estas nuevas tecnologías y transformar a la sociedad en personas competentes digitalmente, todo ello para un progreso que ya ha empezado a orquestarse pero en el que queda largo camino por recorrer, sobre todo para las generaciones más antiguas.

“Siempre llegamos a lo mismo: los máximos líderes de las organizaciones tienen que orquestar todo este proceso de Transformación Digital desde el punto de vista de las personas, procesos y tecnologías”, explica el CEO de Patagonia IT.

“Personas adecuadas, capacitadas según sus competencias, experiencia, edad, entre otros; procesos bien diseñados y definidos junto a su ejecución impecable; y la utilización de herramientas tecnológicas más adecuadas para cumplir los objetivos del negocio y no al revés. Cambiar la cultura o morir”, concluye Rozas.


Imagen principal cortesía de Jake Thacker / Unsplash. Interior: israel palacio y redcharlie / Unsplash

TAGS: Envejecimiento / Nuevas Tecnologías / población / Transformación digital

06/02/2019 / Autor: Raquel Lop

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