Nueva forma de entierro ecológico propone convertir restos de fallecidos en compost

11/07/2018 / Autor: Innovacion.cl

Los proyectos de las empresas Promessa Organic (Suecia) y Urban Death Project (EEUU) tratan de cambiar el modo de enterrar a los fallecidos hacia una forma más amigable con el medioambiente y más económica para las familias.

La sepultura natural está ganando día a día más adeptos con la idea de que los cuerpos vuelvan a la tierra en forma de compost y así una nueva forma de vida –como un árbol o una planta– pueda crecer a partir de ellos, generando menos contaminación y regenerando la tierra para mantenerla y que otra vida pueda resurgir.

El movimiento se está fraguando debido, en parte, a los problemas que conlleva una sepultura convencional en la actualidad, que además del efecto negativo que causan en el medioambiente, también tienen un precio bastante elevado.

Por un lado, para quien desea un entierro, los cuerpos son embalsamados con productos que contienen componentes cancerígenos, los ataúdes son de madera muy tratada, y los nichos se recubren de hormigón. Aquellas personas que optan por la cremación, tampoco favorecen al medio ambiente, pues es un proceso que se efectúa a grandes temperaturas (alrededor de 1000°C), lo que libera muchos gases de efecto invernadero. Incluso aquellas personas que optan por entierros “simples” como con un sudario o en ataúdes biodegradables entablan un problema: los cementerios urbanos están saturados.

Debido a esta problemática, se ha experimentado en Suecia y Estados Unidos con otros métodos que son “ecofriendly” y que convierten los restos humanos en abono, devolviendo a las personas a la tierra, cerrando un círculo con más sentido medioambiental.

Desde Estados Unidos: Urban Death Project

Este proyecto nació en Seattle de la mano de la arquitecta Katrina Spade, a quien no convencían las técnicas habituales de entierro. Para esta arquitecta, apasionada de la jardinería, no tenía sentido ser enterrada de la forma convencional. Así ideó este proyecto con la idea de convertir los cadáveres en abono para que las familias pudieran utilizarlo en sus jardines si lo deseaban.

El proyecto consiste en una especie de fábrica, donde podrían tratarse hasta 30 cadáveres en un proceso que duraría varias semanas, pero a un costo muy bajo, a unos 2.300 euros (1.760.000 pesos chilenos). El modelo de fábrica estaría basado en las experiencias de ganaderos que han hecho compost con sus animales, aunque con un proceso más refinado.

El edificio constaría de tres plantas diferenciadas en sus funciones y con un propósito diferente para cada una de ellas.

En el piso superior se encontraría una cama de serrín y de restos de maderas –por su riqueza en carbono– donde se depositaría el cuerpo, que no se trataría con sustancias químicas ni embalsamaría para ayudar a su posterior descomposición. Este sería el lugar de la ceremonia de despedida de familiares y amigos.

En la planta intermedia habría una rampa descendente en espiral donde se colocaría el cuerpo, congelándolo con nitrógeno líquido (o en ocasiones se agregaría humedad) para que se degradara con el tiempo, sin necesidad de químicos.

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Poco a poco se deslizaría al piso de abajo, donde los compuestos se depositarían. Es en esta última planta donde se separarían los metales de otras sustancias. El proceso es llevado a cabo por las bacterias, encargadas de descomponer los tejidos en aminoácidos, tras lo cual se unirían las moléculas ricas en nitrógeno con las ricas en carbono, creando de esta forma el compost.

Según la arquitecta Space, el proceso alcanza una temperatura de unos 60°, por lo que el calor mata a los patógenos comunes, evitando olores potentes.

Actualmente, el nombre de la organización sin fines de lucro ha cambiado a Recompose, pasando a ser una corporación benéfica.

Desde Suecia: Promessa Organic

En el año 2014, también nació con el mismo propósito Promessa Organic, fundada por Susanne Wiigh-Mäsak, para volver a vincular a los humanos con la naturaleza, creando esta unión circular de devolver a la tierra lo que nos da.

El proyecto sueco persigue los mismos objetivos que el estadounidense, pero el proceso de llevarlo a cabo es diferente en algún aspecto. Según explican, el método de entierro “se basa en una nueva combinación de técnicas probadas y ensayadas que preparan el cadáver para un proceso natural de descomposición. El procedimiento es defendible en términos éticos, morales, ambientales, técnicos, y no somete al cuerpo a una manipulación violenta o destructiva”.

El cuerpo se somete a nitrógeno líquido, pero en lugar de descomponerse lentamente con el tiempo, este proyecto ha optado por someter al cuerpo del fallecido a un proceso de vibración para acelerar el proceso. De esta forma, a partir del movimiento con el nitrógeno líquido, el cuerpo se desintegraría más rápidamente.

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Problemática

No obstante, ante este proyecto de compostaje con humanos existen muchas trabas para que se desarrolle por completo. En un tema tabú como lo es la muerte, algo intocable para muchas personas, cambiar la tradición con un proyecto innovador y novedoso es algo complicado de llevar a cabo.

Por un lado existe la problemática social ante este tipo de entierros, ya que muchas de las personas no encuentran esta forma de finalizar una vida como algo aceptable. Arguyen que va en contra de cuestiones religiosas y culturales, lo que causa un gran rechazo.

Pero todo esto va más allá, pues en muchas partes del mundo la legalidad es la que detiene este proceso y no la sociedad, ya que en ciertos lugares un cadáver debe enterrarse en tumbas, cremarse, o donarse a la ciencia, no existe otra opción legalmente.

No obstante estos proyectos siguen adelante, cada día con más personas interesadas en ellos. Ciertamente es una medida para la problemática que existe ante la falta de espacio para enterrar tradicionalmente, dejando de lado el bien que se puede hacer por la naturaleza.


Texto redactado por Raquel Lop. Imagen principal cortesía de Vidar Nordli Mathisen. Imágenes interiores: cortesía de Rod Sot, Anton Darius Thesollers y Sushobhan Badhai / Unsplash

TAGS: abono / compostaje / entierro / Medioambiente / Promessa Organic / sepultura natural / Urban Death Project

11/07/2018 / Autor: Innovacion.cl

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