Cómo la domótica ha cambiado la vida de las personas

12/04/2019 / Autor: Raquel Lop

Multitud de aparatos han surgido para convertir las casas en hogares inteligentes. Lo que antes se conocía como domótica, ahora es sinónimo de sensores. El ahorro de energía, la seguridad y la comodidad son los aspectos clave del por qué las personas están introduciendo estos nuevos aparatos para facilitar su día a día.

Ya en los años 90, incluso podría decirse que en los 80, se oía la palabra domótica. Y aunque no sabíamos muy bien qué quería decir, lo asociábamos con cortinas enrollables que se cierran o luces que se encienden solas.

Actualmente, aun sin haber llegado al nivel que podíamos ver en películas como Blade Runner 2049 –donde un holograma puede pasearse por la casa para realizar tareas domésticas o preparar la comida– muchas personas ya no conciben su casa sin esa domótica que facilita enormemente el día a día.

Estamos hablando de una tecnología que ofrece soluciones efectivas en las actividades diarias, simplificando la vida de los usuarios.

Y es que ya no es necesario ser millonario para poder acceder a aparatos que transformen una casa en inteligente. Domótica hoy en día es sinónimo de sensores, los grandes protagonistas de una casa inteligente.

La popularidad de este tipo de tecnología puede deberse a diversos motivos, entre los que se pueden encontrar dispositivos para potenciar la seguridad del hogar, permitiendo una mayor tranquilidad en distintos espacios de la casa; asistentes de voz para una mayor comodidad; o el ahorro de recursos a través de sensores de temperatura, presencia o luminosidad.

Pasar la escoba ya no es necesario. Contratar a alguien para vigilar tu casa tampoco. Tener la mente puesta en los gastos energéticos para llegar a fin de mes ya es irrisorio. Contar con un libro de recetas es innecesario. La tecnología hace todas esas acciones por nosotros mediante asistentes de voz y sensores inteligentes.

Esta tecnología simplifica la vida.

Ahorro de recursos

Desde hace un tiempo, el ahorro de recursos es una preocupación constante cada vez por parte de más personas. Así, se han hecho populares gran variedad de sistemas que ajusten funciones de la casa de acuerdo con la hora, condiciones climáticas o preferencias en cada momento.

Hablamos de la iluminación, calefacción, subida y bajada de cortinas enrollables o simplemente la energía eléctrica de los enchufes. Todo se puede controlar a través de sensores de temperatura, presencia o luminosidad. Además, la mayoría de ellos puede controlarse desde el celular a distancia.

Uno de los ejemplos más sencillos de cómo puede mejorar la eficiencia energética es el caso de los sensores de presencia, los cuales apagan las luces cuando detectan que nadie se mueve en una habitación, ahorrando tremendamente dinero y energía al superar los despistes que pasan diariamente en cualquier hogar.

Así como con las luces pasa lo mismo con la climatización. Por ejemplo, el termostato inteligente Bevel de Momit es un dispositivo que monitoriza cualquier habitación de una vivienda pudiendo elegir la climatización adecuada para cada estancia de la casa. Además de que puede ser controlado con una aplicación móvil, posee un sistema de análisis de datos de consumo, lo que optimiza todavía más la energía.

Como éste, existen también otros aparatos, tales como Tado, que puede instalarse en el aire acondicionado regulando la temperatura dependiendo de la actividad que detecte en las habitaciones.

Una empresa chilena que ofrece este servicio de climatización inteligente es Climo, con varias opciones de aparatos también ayudará a ahorrar energía mediante la posibilidad de controlar el encendido y apagado, el modo (calor, frío o ventilador), además de saber que está ocurriendo exactamente en el hogar. También permite conocer cuánta energía se gasta, qué temperatura hay en la pieza y saber el histórico de energía.

Otros ejemplos son Solidmation, de Argentina, que consiste en dispositivos para la automatización del hogar, convirtiendo en automáticos enchufes, interruptores, cortinas, luces y portones; o la chilena Smart Homy, un Hub que integra decodificador de TV, consola de juegos y Z-Wave SmartHub, además de que  permite controlar todos los dispositivos SmartHome sin importar la marca a través del reconocimiento biométrico de voz; o Livn Smart Irrigation, para los jardines de las casas, que convierte el riego normal en inteligente pudiendo optimizar el riego a variables climáticas y aprendiendo las preferencias familiares.

También encontramos a RoomMe, un sensor que se conecta con el smartphone de su propietario y detecta la presencia de las personas en el hogar. Asimismo, destacan que se adapta a los aparatos del propietario a su gusto, por lo que, cuando detecta a dicho dispositivo en el hogar, envía órdenes a equipos que están conectados a éste: calefacción, aire acondicionado, alarmas, luces, e incluso cortinas enrollables. Por último, cabe destacar que también ofrece funciones de vigilancia.

Seguridad

La seguridad también es un aspecto muy importante al que los sensores inteligentes están prestando su tecnología.

Las personas están más preocupadas por la seguridad cuando por ejemplo se van de vacaciones. Lo que antes consistía en pedirle a un vecino que te vigilara la casa en tu ausencia ahora lo hace un aparato tecnológico que te permite ocuparte tú mismo.

Para ello hay multitud de opciones. Una de ellas es Canary, un sistema de seguridad de forma remota que alerta de intrusiones. Integra una cámara de vigilancia de los alrededores de la casa, un monitor de humedad y calidad del aire y una sirena para tomar a los ladrones a distancia.

Otro ejemplo es Goji, una cerradura digital que además de ser inteligente tiene funciones avanzadas. Funciona con WiFi y Bluetooth. A través de estos sistemas envía fotos de los visitantes que están en la puerta para poder activar el acceso temporal de un tercero en la casa, incluso cuando los dueños no están. También registra las actividades de la cerradura y el uso de mandos electrónicos que pueden desbloquear las puertas.

 

Comodidad

La comodidad en el hogar es otro de los aspectos clave que ha desarrollado la domótica a lo largo del tiempo.

La nevera, el horno, la cafetera… aparatos electrónicos que usamos en el día a día pueden ser controlados a través de sensores para facilitar la vida. ¿No es maravilloso que, al poner un pie fuera de la cama al despertarse, la cafetera se encienda sola y prepare el rico café del desayuno?

Hay infinitos ejemplos, como el refrigerador inteligente, con funciones como hacer una compra online con algún alimento que detecte que falta, otro que saca una fotografía del interior y la envía al celular asociado para que sepas qué hay en él, otros refrigeradores que tienen un cristal capaz de hacerse transparente para que veas lo que hay sin necesidad de abrirlo (y así ahorrar energía), entre muchos otros.

Muy famosas están siendo las aspiradoras automáticas, que permiten que el piso del departamento esté impecablemente limpio sin mover ni un dedo. Un ejemplo es la Hombot Square Turb, que además de aspirar la suciedad posee un sistema de vigilancia a través del video, por lo que es ideal si se tienen mascotas.

Los conectores Kasa Smart Plug Lite, permiten controlar los enchufes inteligentes (mediante la aplicación gratuita Kasa para iOS y Android) para encender y apagar los dispositivos como lámparas o ventiladores.


Imagen principal cortesía de BENCE BOROS on Unsplash.  Interior: Dan LeFebvre / Unsplash, Canary, Jens MahnkePexels

TAGS: casa / Domótica / hogar / Internet de las cosas / Internet of Things / sensor inteligente

12/04/2019 / Autor: Raquel Lop

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