El programa de promoción de ciencia y astronomía, “Observatorios y Ciudades Gemelas”, dio a conocer a sus ganadores del 2019

16/12/2019 / Autor: Raquel Lop

Un reloj solar con cosmovisión indígena, un sitio web de difusión científica-astronómica y antenas parabólicas comunicacionales hechas con material reciclado, fueron los ganadores de “Observatorios y Ciudades Gemelas”. Una iniciativa que cada año permite el intercambio entre alumnos y docentes de comunidades de Chile y Estados Unidos para promover el desarrollo de vocaciones científicas mediante proyectos astronómicos con identidad patrimonial.

El programa “Observatorios y Ciudades Gemelas” (Sister Cities and Observatories, en inglés) acerca, a través de un intercambio científico y cultural, a las comunidades escolares y docentes de la región de Socorro en Estados Unidos y de San Pedro de Atacama en Chile. Este año, dos alumnos y un profesor del Complejo Educacional de Toconao viajaron en octubre por 10 días a Estados Unidos y en 2020 implementarán sus proyectos ganadores: un reloj solar, un sitio web de difusión científica-astronómica y antenas parabólicas comunicacionales hechas con material de reciclaje.

Esta iniciativa se enfoca en alumnos de educación media y sus profesores, con el objetivo de aprender y potenciar las buenas prácticas de enseñanza en áreas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) adquiridas en ambas comunidades, resguardando el patrimonio cultural de sus respectivas raíces (Atacameña y Navajo), así como su cosmovisión.

El programa de intercambio, que en marzo próximo se repetirá con alumnos de Magdalena de visita en San Pedro, Toconao y el Observatorio ALMA, incluyó un recorrido al Observatorio VLA (Very Large Array) y la escuela de Magdalena, y la participación en clases y conversatorios con equipos de científicos y astrónomos que se desempeñan en Socorro.

Sonia Duffau, astrónoma y subgerente de Divulgación y Diversidad de AUI/NRAO, señaló que el programa “Observatorios y Ciudades Gemelas” provee una oportunidad única de intercambio científico, cultural, y de exploración de similitudes entre nuestras realidades y ancestros.

“Conversando con los estudiantes y profesores de Magdalena, la delegación de San Pedro de Atacama coincidió en tener como ellos, una experiencia de vida en el desierto y en una comunidad pequeña y unida en la que todos se conocen. Tuvimos también el placer de conocer un poco de la cultura Navajo a través de las profesoras Geraldine Piasso y Ángela Guerro, ambas de la escuela de Magdalena, quienes incluso nos enseñaron a hacer un tejido típico de su artesanía, llamado Ts’aa, con diseños inspirados en la cosmovisión local”.

Un reloj solar con cosmovisión atacameña

Los proyectos seleccionados este año corresponden a un reloj solar, de la alumna Camila Pérez, de primero medio; un sitio web de difusión científica-astronómica y cosmovisión indígena, del alumno Simón Contreras, de tercero medio; y el desarrollo de parábolas comunicacionales elaboradas con material de reciclaje, del profesor de matemáticas, Felipe Lizana.

Camila Pérez (14 años) se convirtió en la mejor exponente para promover la equidad de género en las ciencias y así motivar a más niñas a seguir con pasión el camino de las ciencias. Su proyecto consiste en instalar un reloj solar junto al colegio, con participación de la comunidad y artistas locales, representando en él las constelaciones bajo la cosmovisión atacameña. Pérez había participado, hace un año, en la primera experiencia “Provoca”, otro de los programas de AUI/NRAO de promoción de carreras STEM con enfoque de género.

“Mi reloj solar estará ubicado en el pueblo de Toconao y a través de él vamos a comparar elementos de la astronomía ancestral de San Pedro, cosmovisión y lengua de la cultura Likan Antai, y la astronomía actual, considerando constelaciones con diferentes nombres. El proyecto está inspirado en un lugar donde los niños puedan interactuar, donde se pueda ir a aprender desde la tradición y desde la ciencia”, añadió Pérez.

La joven destacó la posibilidad de viajar y conocer a gente brillante, visitar la escuela de Magdalena y las antenas del VLA.

Difusión científico-astronómica

Simón Contreras (17 años, residente de San Pedro) es el mayor de tres hermanos y tiene una fuerte inclinación por seguir, cuando salga del colegio, interesado en las ciencias físicas con mención en astronomía.

“Me interesó participar en este programa porque aunque solo lo miraba como un intercambio cultural, es también una suerte de laboratorio para las ciencias. Así postulé un ensayo personal que plantea la creación de un sitio web que incentivará el acercamiento a la ciencia entre los estudiantes del Complejo Educacional de Toconao. Eso nace a raíz de que yo creo que si no hay motivación o enlaces con la ciencia, a la larga el interés decae. Parte importante de la ciencia es la divulgación de la misma”, declaró.

Contreras comentó que fue una experiencia emocionante de principio a fin, ya que además de no haber viajado antes al extranjero, pudo conocer lugares sorprendentes y gente muy experta, tanto en tecnología, astronomía e ingeniería, como en cultura Navajo.

“Ahora comprendo ciertas similitudes a la luz del concepto de ciudades gemelas, al tener las mismas herramientas culturales con bastante influencia del sol, el desarrollo de la agricultura y la conexión del ser humano con el entorno. Me sorprendió que la cultura Navajo tiene muchas palabras que se relacionan al español porque ellos fueron colonia española”, agregó.

Antenas parabólicas comunicacionales

Felipe Lizana, Profesor de Matemática de Educación Media y uno de los ganadores del programa, aunque nacido y criado en Chillán, ya lleva un año trabajando como docente en Toconao, y destaca la experiencia por la riqueza cultural del entorno y la ubicación privilegiada junto al Observatorio ALMA, lo que contribuye a una mayor consciencia del medio ambiente y una alianza tácita de equilibrio con la cultura ancestral atacameña (Likan Antai).

“Este año conocí de cerca el programa Sister Cities and Observatories y me llamó la atención el proyecto. Más tarde aprendí de su metodología STEM (enfocada en proyectos) y me pareció muy interesante aprovechar nuestro entorno para enseñar matemáticas, ciencias y tecnología, y la creatividad como puerta a la innovación. Fue una oportunidad increíble aprender de otros docentes la enseñanza en sintonía con la astronomía y la cultura indígena, y así aprovechar de regreso estas novedades en ferias científicas, expo matemática y otras instancias de nuestro colegio”, comentó el profesor.

Lizana pondrá en marcha en 2020 su proyecto mediante un taller para crear antenas parabólicas comunicacionales que permitan mejorar la conexión de wifi y que actúen como emisoras y receptoras de señal, utilizando material de reciclaje para su elaboración junto a los estudiantes en diversas asignaturas.

Del programa “Observatorios y Ciudades Gemelas”, el docente Felipe Lizana agradeció la oportunidad de aprender de sus pares en Magdalena, de cómo aprovechar el entorno natural como aula de enseñanza y laboratorio natural privilegiado, del aprender haciendo y darle así sentido a las ciencias, y la responsabilidad de cultivar las tradiciones y el conocimiento del lenguaje nativo y la cosmovisión andina.


Imagen principal cortesía de Benjaminrobyn Jespersen / Unsplash

TAGS: Astronomía / Ciencia / comunidades / Educación / Observatorios y Ciudades Gemelas / Pueblos originarios / Steam / STEM

16/12/2019 / Autor: Raquel Lop

OCULTAR COMENTARIOS