Innovador proyecto de arquitectos utiliza lana como aislante de muros

28/11/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

Se trata de Lanarq, una iniciativa que responde a la necesidad de mantener el calor y absorber la constante humedad presente en las casas del sur de Chile, esto a través del uso de lana de oveja. Además, buscan implementar este sistema a viviendas sociales de forma de democratizar el uso de este material.

Las ciudades del sur de Chile están dentro de las 10 más contaminadas de Sudamérica, siendo el uso de la leña la principal causa de esto. El gélido frío presente durante gran parte del año en lugares como Temuco, Valdivia, Puerto Montt o Coyhaique, solo se podía soportar con la quema de leña. Hasta ahora.

En 2015 una pareja de arquitectos, María de los Ángeles Lobos y Andrés Villouta, comenzó a buscar soluciones para mantener temperada su casa en Coyhaique. La solución que encontraron fue utilizar una de las materias primas más recurrentes en el sur: la lana de oveja. Luego de investigar este producto, se dieron cuenta de las ventajas que tenía y pensaron en utilizarlo para aislar muros. Para obtener recursos, postularon su idea al Fondo de Innovación Agraria, del Ministerio de Agricultura, quedando seleccionados y montando sus primeras maquinarias. Así nació Lanarq, nombre que abrevia la palabra “lana” y “arquitectura”.

Así lo comentó María de los Ángeles Lobos a Corfo, entidad que los auspicia en el Programa de Innovación Social: “Lanarq surge de la necesidad de aislar nuestro hogar. De ahí comenzamos a investigar algunos materiales y nos encontramos con el colchón de la abuela de Andrés, que databa de hace 20 años. Y ese material lo aplicamos en los muros de nuestra vivienda, resultando bastante eficiente. Fuimos a comprar lana, llegamos con sacos de lana recién esquilados, 400 kilos, y ahí nos dimos cuenta en lo que nos estábamos metiendo. En ese momento comenzamos a dimensionar que esto era bastante esfuerzo y trabajo y que nos iba a demandar mucho tiempo”.

Más allá de la reducción en material particulado, Lanarq también apunta a revalorizar la lana y darle trabajo a los productores locales. Así lo afirman en una entrevista a Las Últimas Noticias, donde cuentan que estudiantes de entre 13 y 17 años de la Escuela Agrícola Patagonia, son parte activa del proyecto, ya que están certificados profesionalmente para esquilar ovejas.

Una vez que Lanarq cuentan con los sacos de lana, proceden a separar las sus fibras desechando aquellas que están en mal estado. El resto sigue un riguroso proceso de lavado utilizando un detergente alcalino que permite quitar la grasa de la lana; luego se procede a secar el producto durante dos semanas y además, aplicar calor a través de una cámara de gas. Lo que sigue es aplicarle bórax, un repelente biodegradable contra polillas y roedores, para posteriormente abrir las fibras, aumentando el volumen de la lana y permitiendo que se genere el efecto aislante. Finalmente, este es el producto que se inyecta entre las vigas de los muros.

Respecto a esta iniciativa, Ana María Mora, Seremi de Vivienda y Urbanismo de la región de Aysén, dijo en una entrevista: “Aplaudimos a una empresa que se atrevió y tomó el desafío de innovar con un material nuevo, aprobado por la División Técnica de nuestro Ministerio de Vivienda, que es la lana de oveja y ya está construyendo la primera casa con aislación con este material, que de a poco se va a ir consolidando”.

Actualmente, el proyecto está en la etapa de “Validación de la Innovación Social” de Corfo, implementando este sistema de aislamiento en una casa en Balmaceda y otras 10 en Ñirehuao.


Imagen cortesía Sam Carter / Unsplash

TAGS: Chile / Corfo / Innovación social / Lanarq / Ovejas

28/11/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

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