La cuestionada investigación que busca crear embriones híbridos de humanos y monos

13/09/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

El experimento, que se está realizando en China, tiene como objetivo crear quimeras “humanoanimales” que porten órganos compuestos de células humanas para ser utilizados en trasplantes.

 A fines de julio, el diario español El País, publicó una estremecedora noticia. Un grupo de científicos, liderados por Juan Carlos Izpisúa, habían logrado crear a un mono-humano en un laboratorio en China. El experimento  permitiría cumplir con el objetivo de que el primate se convirtiera en una incubadora de órganos para ser trasplantados.

Gracias al financiamiento otorgado por el Instituto Salk para Estudios Biológicos de Estados Unidos y por la Universidad Católica de Murcia (UCAM), Izpisúa logró lo que antes no había dado frutos. Porque no es la primera vez que este connotado biólogo español intentó modificar los genes de un animal incorporándoles células humanas. En 2017 ya había logrado crear una mezcla entre un cerdo y un humano, experimento que no resultó como esperaba, según comentó el coautor de ese experimento, Pablo Ross a El País: “Las células humanas no agarraron. Vimos que contribuían muy poco (al desarrollo del embrión): una célula humana por cada 100.000 de cerdo”.

Otro de los logros del científico fue la creación genética entre un ratón y una rata. Ambos animales tienen un nivel de parentesco mucho mayor que el existente entre el ser humano y el cerdo. En esa ocasión, lograron desactivar ciertos genes de embriones del ratón que permitirían generar órganos fundamentales, e introdujeron células madres de una rata, capaces generar esos órganos.

El dilema ético, como en todo acto que atenta contra los derechos de los seres vivos, no estuvo ausente en esta ocasión. La colaboradora de Izpisúa y Vicerrectora de la UCAM, Estrella Núñez, aseguró a El País que el equipo investigador ha “habilitado mecanismos para que si las células humanas migran al cerebro, se autodestruyan”. Porque la posibilidad de que las células madres humanas tengan distintos efectos en el animal, está presente.

El médico Ángel Raya, Director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, afirmó a El País que, debido a las barreras éticas, la comunidad científica fijó “una línea roja de 14 días” de gestación. Es decir que antes de llegar a esos 14 días, los embriones se eliminan y la gestión no se lleva a término en ningún caso.

Por otra parte, Ross aseguró a MIT Technology Review que duda de la eficacia de este experimento: «Siempre he considerado que no tenía sentido usar un primate para eso. En general, son muy pequeños y tardan demasiado en desarrollarse”.

Núñez afirmó a El País que: “El fin último sería conseguir un órgano humano que pueda ser trasplantado, pero el camino en sí es casi lo más interesante para los científicos que vivimos este momento. En estos experimentos es donde aprendes realmente la biología del desarrollo de lo que estás estudiando. Yo soy prácticamente consciente de que no llegaré a verlo, pero para llegar a ese punto (la fabricación de órganos humanos en animales) necesariamente hay que pasar por este”.

Si bien la Vicerrectora de la UCAM afirma que los resultados son prometedores, asegura que no entregarán detalles sobre el experimento ya que estos están a la espera de ser publicados en una prestigiosa revista científica.


Imagen cortesía Andre Mouton / Unsplash

TAGS: Embriones / Humano / Juan Carlos Izpisúa / Mono / Órganos / Quimeras / Trasplantes

13/09/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

OCULTAR COMENTARIOS