El auge y caída de las bicicletas compartidas de Uber

20/09/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

La empresa conocida por prestar servicios de transporte vehicular con conductor a través de su app, logró un acuerdo comercial con Jump Bikes, sumándose al cada vez más solicitado mercado de bicicletas eléctricas compartidas. Sin embargo, la compañía ha tenido que retirar gran parte de su flota en al menos cuatro ciudades.

Uber, los pioneros en el negocio de prestación de automóviles con conductor, no deja de innovar. Tan solo un par de años después de expandirse a varios países del mundo, incluido Chile en 2014, los creadores de la reconocida plataforma lanzaron al mercado Uber Eats. La app permite hacer pedidos a domicilio a diversos restaurantes, incluso a aquellos que no cuentan con el servicio delivery.

El éxito que han tenido ambas aplicaciones no los detuvo: en abril del año pasado, Uber adquirió la startup estadounidense, Jump Bikes, por 200 millones de dólares. Así, la empresa busca insertarse en uno de los mercados que busca que los usuarios se bajen del automóvil y se movilicen en bicicleta.

En enero de 2018 partieron su plan piloto en San Francisco, permitiendo que cientos de usuarios probaran el nuevo servicio. Ya en octubre, más de cuatro mil bicicletas eléctricas estaban disponibles en 13 ciudades de Estados Unidos, con planes para expandirse a Europa. En mayo de este año, Uber’s Jump instaló una flota de 350 bicicletas eléctricas rojas en Islington, distrito ubicado en Londres.

Sin embargo, meses después, los precios de este servicio comenzaron a subir y en agosto tuvieron pérdidas de 5.2 billones de dólares en tres meses, la mayor pérdida en la historia de Uber. Como si fuera poco, a comienzos de septiembre la compañía despidió a más de 400 trabajadores y comenzó a retirar varias de las bicicletas eléctricas disponibles en Estados Unidos.

Partieron retirando las bicicletas en Providence, Rhode Island y, en los próximos días, en Atlanta y San Diego. El portavoz de Jump, Harry Hartfield dijo a Providence Journal que la razón radica en la falta de seguridad y cuidado que tiene la población con las bicicletas.

“La seguridad está en el corazón de todo lo que hacemos, y después de actos de vandalismo con las bicicletas, hemos decidido en asociación con la ciudad, retirar temporalmente las bicicletas de la operación en Providence”. Hartfield agregó que seguirán comprometidos a operar en esa ciudad y que buscarán ua solución para devolver las bicicletas durante el otoño de este año.

Pero eso no es todo. Hace un par de días, Jump anunció en un correo electrónico a FOX 5 San Diego que el 19 de septiembre retirarían toda la flota de bicicletas y scooters eléctricos en dicha ciudad. Lo mismo ocurrió en Atlanta, informando a sus usuarios a través de un correo electrónico que el servicio de bicicletas compartidas ya no estaría disponible.

Se espera que la empresa siga retirando sus servicios de otras partes de Estados Unidos, como en Staten Island y Nueva York. Si bien las razones no estarían completamente confirmadas, el vandalismo y los problemas con permisos en las diferentes ciudades del país norteamericano, estarían impidiendo que Uber’s Jump siga entregando el negocio de bicicletas eléctricas.

Respecto a lo anterior, un vocero de Uber comentó a TechCrunch: “Nuestro objetivo es hacer que las bicicletas y scooters eléctricos JUMP sean una parte sostenible del ecosistema de transporte. Actualmente tenemos productos JUMP en más de 25 ciudades en todo el mundo y tomamos decisiones operativas caso por caso».


Imagen cortesía Cody Engel / Unsplash

TAGS: Bicicletas Compartidas / Bicicletas Eléctricas. / Harry Hartfield / Jump / Uber

20/09/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

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