Vivirlo para sentirlo: algunos ejemplos de inmersión en la realidad virtual

27/08/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

Primero fue el 3D, luego el 4D, luego la realidad virtual y ahora, la inmersión en ella. Con distintas formas, las personas han decidido ser parte de estas experiencias que les permiten situarse en un lugar, tiempo o situación que quizás nunca frecuentarían.

Era 1999 cuando se estrenó Matrix, la película que mostraba la historia de Neo (Keanu Reeves), un joven informático que un día se enteró de que la realidad que él creía era la suya, no era más que una simulación creada por terceros. Un mundo dominado por la tecnología y las máquinas, en donde los humanos eran, simplemente, esclavos. Era una completa ficción en ese entonces, algo que se veía muy lejano, pero que en pleno siglo XXI es pan de cada día.

“¿Qué es real? ¿Cómo defines lo real? Si estás hablando de lo que puedes sentir, lo que puedes oler, lo que puedes saborear y ver, entonces lo real son simplemente señales eléctricas interpretadas por tu cerebro”, decía Morfeo (Laurence Fishburne) en la película.

Esas señales eléctricas interpretadas por el cerebro como “realidad” son las que hoy en día se han convertido en un recurso para que las empresas innoven en entretención o, incluso, educación.

Una completa inmersión en la realidad de un cazador de zombies es lo que promete Lucid Dreams, una empresa que instaló en 2018 el primer centro de realidad virtual en Chile. Un salón rodeado con cámaras que siguen el movimiento de hasta seis personas al mismo tiempo. Los jugadores tienen más de 20 sensores que detectan el movimiento de manos, pies, cabeza y torso, además del uso de un chaleco sensorial que permitirá generar sensaciones de contacto entre la experiencia virtual y el usuario, a través de pequeñas vibraciones. Y por supuesto, el uso de las gafas que integran todos los elementos en 4D de la realidad virtual.

“Los lenguajes inmersivos están en plena ebullición y hay una gran demanda, tanto en festivales como en diseño de espacios, de este tipo de formatos”, afirmó David Xirau, Director de Mediapro Exhibitions, a The New York Times en español. Como esta empresa, varias se unieron durante julio de este año en el festival Sonar360, un espacio de inmersión dedicado al trabajo audiovisual, en el que los usuarios estuvieron rodeados de sonidos e imágenes.

Si bien en Chile la inmersión en la realidad virtual aún no llega a la escala de contar con festivales en el que se ofrezcan distintas experiencias, sí es una herramienta que ha ido creciendo. Por ejemplo, desde 2013 se presenta la experiencia Full Dome en el Planetario de la Universidad de Santiago, en el que se proyectan imágenes sobre una cúpula, ofreciendo la sensación de estar inmerso en el espacio.

Pero la realidad virtual o en 360º, es una herramienta que no solo cumple con entretener, también con educar. Por eso, en 2016 el programa Informe Especial de TVN realizó un especial sobre los últimos años de Augusto Pinochet. En una parte, invitaban a la audiencia a ver un video en 360º publicado en YouTube sobre cómo fue la detención del dictador en la clínica londinense en la que estaba internado. El video, realizado por Immersive News, permite conocer en primera persona cada detalle del arresto.

Con la misma idea de que los usuarios pudieran “presenciar” distintos hechos históricos o lugares, se creó Time Traveler, fundada por el chileno Germán Pino. Esta experiencia de realidad virtual reproduce el pasado y presente de algunos de los monumentos más reconocidos en París, como la Torre Eiffel o la Catedral de Notre Dame.

Al comprar las gafas de realidad virtual de París, podrá inmergirse en esa ciudad. “Muchas personas no saben que la Torre Eiffel era roja, que en el Trocadero existía un palacio monumental, que el Louvre, cuando era una fortaleza, vivía Napoleón en un palacio que ya no está (se quemó), y obviamente Notre Dame cuando estaba entera, pero en la era medieval, cuando la Ile de la Cité era un lugar lúgubre, lleno de casas y callejones”, contó Pino en una entrevista a La Tercera.

Y es que para los usuarios ya no basta con mirar películas, documentales, leer o escuchar historias sobre distintos acontecimientos. Hay algo nuevo: vivirlo, aunque hayan ocurrido en el pasado. Al contrario de Matrix, la inmersión en estas experiencias es completamente voluntaria y algo que prueba que, para muchos, hay que vivirlo para sentirlo.


Imagen cortesía Lucrezia Carnelos / Unsplash

TAGS: experiencias / inmersión / Lucid Dreams. / Matrix / Realidad virtual

27/08/2019 / Autor: Florencia Hidalgo Pérez

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