Cuatro secretos del small talk para tener la habilidad de una conversación fluida en tu reunión de negocios

24/05/2019 / Autor: Raquel Lop

Hablar sobre temas generales como el tiempo o el ocio, evitar la respuesta simple ante la pregunta sobre cómo estás, ser positivo y empático, además de prestar atención al lenguaje no verbal, son algunos de los trucos para conseguir que una reunión de negocios sea un éxito previo a hablar de lo importante.

Te encuentras esperando para recibir un café, en un ascensor o en la entrada del trabajo. En realidad el lugar no importa, pues al final resulta ser la misma situación. Un silencio que se apodera del lugar porque no tienes relación suficiente con una persona para entablar una animada conversación.

Normalmente, en estas situaciones solo está el problema de una ligera incomodidad. Pero cuando se habla de relaciones laborales, o de negocios, es necesario saber manejar estas pausas y silencios, pues marcan la diferencia de conseguir un cliente o un nuevo proyecto.

Conocidas como small talks, estas conversaciones generales sobre temas como el tiempo son muy comunes en países como Estados Unidos o Inglaterra y sirven para generar un mejor ambiente y poder tener una reunión de negocios más fructífera. Los implicados se ven más relajados a la hora de abordar los temas del encuentro y eso, al final, causaría una primera impresión positiva.

Al final, todo corresponde a la necesidad de conocerse a nivel humano, pues si se han tenido relaciones menos rígidas en algún momento, todo será más fluida y mejor para todas las partes.

Por eso es tan importante conocer el cómo poder desarrollar estas habilidades. A continuación, se comentan una serie de consejos que pueden seguirse para mejorar o mantener esta destreza social:

  1. No respondas de manera literal ante un “¿cómo estás?”

Cuando se realiza la pregunta “¿cómo estás?” no se espera que la persona responda realmente con sinceridad, pues ante un extraño es raro que alguien conteste que está mal de forma abierta. Por eso, según expertos, son las dos palabras más inútiles en el mundo de la comunicación, si hablamos de responder forma literal.

Sin embargo, por otro lado, esta pregunta nos puede servir para llevar la conversación hacia un lugar que nos interese. Según una investigación de expertos de la Universidad de Harvard, un “cómo estás” puede resultar útil solo si sirve para tomar la iniciativa a realizar otro tipo de cuestiones con más enjundia. Por ejemplo, en lugar de contestar bien o mal, simplemente puedes incluir un comentario para crear unión (“bien, justo ayer estuve con Pablo y me pidió que te saludara”) o empezar otro tema.

  1. Habla sobre temas generales

El máximo punto es no sacar temas conflictivos. Aunque quieras debatir sobre la actualidad, es mejor hacerlo con personas que conoces un poco más, por si la situación se vuelve tensa.

Además del tiempo, se puede comenzar comentando la decoración, música, el evento que los a reunirse, las vacaciones o algún detalle del interlocutor como su profesión, actividades de ocio. Temas como la política o el fútbol pueden ser arriesgados con una persona que no conoces. Mejor evitarlos al principio.

  1. Utiliza un tono positivo y trata de hacer preguntas originales

Todos estamos de acuerdo en que una buena pregunta da lugar a una buena conversación pero, para que tu interlocutor reaccione bien ante ti, la pregunta debe hacerlo sentir cómodo.

Temas de interés común son los más buscados, aunque en ocasiones no se conoce de nada a la otra persona, por lo que hay que contar con preguntas originales. Aquellas que no permiten una respuesta automática (con un “sí”, un “no” o dos palabras) pero que tampoco sean demasiado personales.

Es una buena idea utilizar el nombre de la otra persona en la conversación, sin abusar. Además de esto, también es recomendable hacer comentarios que demuestren atención a la otra persona, como su trabajo o vida.

  1. La importancia del lenguaje no verbal

Utilizar un tono cercano y natural es muy necesario para que la conversación fluya. Hay que escuchar a la otra persona y tratar de utilizar la técnica mirroring, que consiste en imitar muy sutilmente los gestos, volumen y ritmo de conversación del otro. Eso ayudará a crear una empatía entre ambos y a que te guste más la otra persona. En general, la actitud y nuestro comportamiento es uno de los aspectos que evaluamos primero de forma inconsciente.


Imagen principal cortesía de Priscilla Du Preez / Unsplash. Interior: Toa Heftiba / Unsplash

TAGS: conversación general / habilidades sociales / Lenguaje / Negocios / small talk

24/05/2019 / Autor: Raquel Lop

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