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Desarrollan una nueva forma de producir energía a través de las algas en Chile

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04/07/2018 / Autor: Innovacion.cl

Las algas son el nuevo descubrimiento de la economía ecológica, ya que pueden usarse como alimento, como sustituto de plásticos y como cosméticos, pero más importante aún, pueden utilizarse para crear biodiesel y cambiar así la producción energética con un modelo bioeconómico que sea reutilizable y respetuoso con el medio ambiente.

Las múltiples propiedades de las algas -que las hacen especiales para crear alimentos, productos farmacológicos y mejorar los nutrientes de suelo cultivable, entre otros- están creando una oportunidad para generar una economía circular, la cual según expertos reduce la generación de residuos, disminuye las emisiones de CO2 y lleva a una mayor eficiencia del uso de recursos.

Con sus más de 6.000 kilómetros de costa, Chile es uno de los países que cuentan con más posibilidades para fomentar la utilización de estas plantas marinas, ya que muchas especies nacen en sus aguas. Se cree que hay entre 250.000 a varios millones de especies de algas, de las cuales solamente 35.000 han sido estudiadas.

Las variedades de estas plantas poseen diferentes cualidades, lo que hace más eficiente un tipo de algas que otro para determinado fin. Por ello, en la actualidad, se realizan numerosos estudios -entre ellos son notables los de la Universidad de Concepción en Chile- que intentan conocer y clasificar las especies para su máximo rendimiento.

Creación de energía mediante microalgas

El estudio y generación de microalgas y macroalgas está cobrando una gran importancia por el intento de sacar partido a todos los usos que se pueden extraer de ellas. Uno de los propósitos más innovadores es el que se refiere a la utilización de algas como recurso energético.

Académicos de la Universidad Católica de Chile, junto con expertos de mecánica automotriz y la Universidad de Colorado crearon en 2017 biodiesel a partir de microalgas. Aunque el costo es grande como para producirlo en masa todavía, es un paso hacia la creación de soluciones para reutilizar los recursos de manera eficiente, tal y como propugna la bioeconomía.

Las microalgas también se están empleando para la depuración de aguas residuales agroalimentarias, ganaderas y agrícolas, de forma que transforma los contaminantes en otros artículos e incluso en combustibles “verdes”, combustibles menos contaminantes que los provenientes del petróleo.

Investigadores de Universidades como la Católica de Chile y la Universidad de Concepción han concluido que el uso de estas microalgas para la creación de energía reduciría en un 80% la contaminación producida por autobuses y grandes camiones en Santiago.

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Otros usos de las algas

Pero las algas presentan muchos otros usos que ya están siendo puestos en práctica. El primero de ellos es como alimento, tanto para humanos como animales, ya que poseen aminoácidos y lípidos, muy beneficiosos. Pero aunque este uso sea el más extendido, sobre todo en suplementos y pienso para peces y otros animales, en la actualidad también se están desarrollando muchas otras facetas de estas plantas.

Se está incentivando su uso en cosmética, creando productos cosméticos que tienen una gran demanda por sus cualidades antioxidantes. Las algas son utilizadas para crear shampoo, tinte y maquillaje, tanto en Chile como en países de Europa y Asia donde se exportan muchas de las que se extraen en aguas chilenas.

En el sector agropecuario se están empezando a utilizar ciertas algas para conseguir mejores nutrientes para el suelo, favoreciendo el crecimiento de cultivos. Un proyecto de Innovachile Cofro ya está consiguiendo utilizar macroalgas para crear un plástico biodegradable que usar en la agricultura como sustituto de bolsas, contenedores y pinzas que se crean con plástico de origen fósil. Aunque los costes del plástico “convencional” son menores, generan grandes residuos que influyen negativamente tanto en el medio ambiente como en el propio suelo, por lo que su sustitución por plástico biodegradable favorece la bioeconomía.

En la Universidad de Concepción también se trabaja para crear un papel con propiedades antibacterianas y antioxidantes, para proteger la fruta -principalmente- y evitar su descomposición, sorteando cuantiosas pérdidas por el envasado (según el doctor Cristian Agurto, del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, en la temporada 2010-2011 la industria alimentaria perdió el 5% de sus exportaciones por este motivo).

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Nuevo modelo económico

Se calcula que en el año 2050, la Tierra contará con unos 9.000 millones de personas. Con este pronóstico, investigadores y economistas creen que es importante abrazar una economía sustentable como es la bioeconomía, para de esta forma poder sobrevivir al contar con una energía casi inagotable que provea de alimentos y recursos.

Muchos países están dando pasos hacia esta nueva economía ecológica, entre ellos en Europa, con Alemania o España al frente de numerosos estudios y estrategias. En América Latina, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) asegura en su nuevo estudio que no existen estrategias que lleven hacia esta bioeconomía en la actualidad. Sin embargo, poco a poco está empezando a cobrar importancia la implementación de estas estrategias en países como Argentina y Chile.

Los combustibles fósiles son un recurso energético limitado y finito, ya que las reservas se agotarán en un determinado momento. De ahí que muchos propongan la necesidad de crear un nuevo modelo económico basado en energía renovable comprometida con el medio ambiente y la sociedad.

Las algas son una manera más de conseguirlo, tanto o más que otras formas que ya se han puesto en marcha como la creación de biomasa a partir de la tala de árboles (proyecto que se está implementando ya en la región del Biobío en Chile), todo para tratar de generar un consumo que respete al medio ambiente y en el que se puedan aplicar las tres “R” de la economía circular: reducir, reutilizar y reciclar.


Escrito por Raquel Lop

TAGS: alga / Biocombustible / bioeconomía / economía circular / microalga
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04/07/2018 / Autor: Innovacion.cl

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